Las Provincias

Ribó se impone al PSPV y mantendrá la subida del IBI a 1.400 comercios en 2017

Sandra Gómez, Joan Ribó y Jordi Peris, en el pleno celebrado este martes. :: EFE/Kai Försterling
Sandra Gómez, Joan Ribó y Jordi Peris, en el pleno celebrado este martes. :: EFE/Kai Försterling
  • Gómez evita hablar de crisis tras la primera decisión del gobierno tripartito donde no ha habido unanimidad en una votación

«Tranquilos, que la sangre no llegará al río», dijo ayer el concejal de Hacienda, Ramón Vilar al comparecer tras la junta de gobierno donde Compromís y València en Comú no apoyaron la propuesta socialista de modificar el próximo año el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para dejar fuera del aumento del recibo (una media del 36%) a cerca de 300 establecimientos, según contó después la portavoz del PSPV, Sandra Gómez.

Crisis, desencuentro o una mera discrepancia, como prefirió denominarlo la edil socialista, ayer fue la primera vez que en una junta del tripartito se aprobó un asunto sin unanimidad, al menos que haya trascendido. Votaron diez concejales por la ausencia de Pilar Soriano (sólo tienen ese derecho los tenientes de alcalde y el alcalde) y la cosa quedó siete a favor de mantener la subida y tres que querían bajarla.

Después de las declaraciones del alcalde Joan Ribó en una jornada en El Saler, cuando no se refirió de primeras al IBI como una de las novedades fiscales, y de unos comentarios días después que provocaron las críticas de los comerciantes, al asegurar el primer edil que Valencia no podía ser un «paraíso fiscal», se veía venir que la propuesta socialista de modificar al alza el valor catastral mínimo para verse afectado por el incremento en el recibo tenía un recorrido muy corto.

Pese a esa circunstancia, el concejal de Hacienda llevó a la junta la moción, lo que forzó a realizar una sesión extraordinaria con el debate y la votación conocidos. La iniciativa del PSPV era elevar el valor catastral de 250.000 a 350.000 euros, lo que hubiera dejado fuera del incremento a 300 locales y restado unos ingresos al Consistorio de 200.000 euros, según sus cálculos.

Este año, el gobierno municipal introdujo por primera vez un tipo de gravamen más elevado, del 1,10, para aquellos negocios con gran actividad económica. El resto de los locales se mantuvo en el 0,806. Estas cifras se cruzan con el valor catastral para dar el coste del recibo.

En total, la afección es a más de 5.000 negocios en la ciudad, donde hay oficinas, almacenes, teatros, instalaciones deportivas y comercios, entre otras empresas. Este último apartado es el más numeroso y se eleva a 1.409 recibos, el 4% del censo de toda la ciudad, que en su último censo suma 32.652 locales.

Los comerciantes alegaron pero la subida se mantuvo, aunque para el próximo año esperaban una rebaja. La Confederación de Empresarios del Comercio (Cecoval) pidió que el valor catastral mínimo para aplicar el 1,10 fuera de un millón de euros, a lo que el PSPV respondió con el compromiso de elevarlo pero menos, como fue el caso ayer.

Tras las cifras dadas por la portavoz socialista, fuentes cercanas al gobierno municipal matizaron que la subida del valor catastral pedida por el PSPV hubiera supuesto una merma para las arcas del Consistorio de 534.650 euros, en lugar de los 200.000 euros citados. En todo caso, añadieron, la iniciativa no podía haber salido adelante por la falta de informes de hasta cinco servicios municipales. Por último, subrayaron que hace un año se aprobó la subida del 1,10 por «unanimidad de todos los concejales del gobierno».

Gómez habló de que el objetivo de la propuesta de Vilar era «proteger al comercio del centro histórico de las grandes empresas y las franquicias, dado que la subida del IBI se traslada al arrendatario». Afirmó que la subida de 100.000 euros del valor catastral fue una propuesta de la asociación de comerciantes del centro, y que era «razonable».

Sobre la discrepancia en la votación, indicó que no tendrá «consecuencias, lo decíamos ayer al explicar que los nuevos tiempos significan debatir y discrepar, aunque estamos de acuerdo en lo esencial, en un proyecto progresista».