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La limpieza de los casilicios de los puentes de Valencia descubre la piedra negra oculta por la suciedad

Espectacular imagen del puente del Real con los casilicios restaurados.
Espectacular imagen del puente del Real con los casilicios restaurados. / IRENE MARSILLA
  • La retirada de los andamios destapa los conjuntos escultóricos, con pilares de la cantera de Alcublas, la misma que el pavimento de la Lonja

La limpieza y restauración de los casilicios de los puentes del Real y del Mar han desvelado unos conjuntos escultóricos prácticamente inéditos para todos los vecinos. Debajo de la gruesa capa de suciedad por el polvo y la contaminación se escondía la piedra negra de Alcublas, la preferida de los canteros por su dureza y presente en muchos monumentos de la ciudad, como ocurre con el pavimento del Salón Columnario de la Lonja.

La concejal de Patrimonio Cultural, Glòria Tello, recordó el miércoles que las obras proceden de una mejora ofrecida por la empresa adjudicataria de la restauración de los puentes de Serranos y de Trinidad. No suponen ningún desembolso para el Ayuntamiento, aunque la edil subrayó que hasta la llegada del nuevo gobierno municipal estaba «sin hacerse, no sabemos la razón», pese a los años transcurridos desde la adjudicación.

Incluso ha sobrado dinero que podrá utilizarse en otras intervenciones, que ahora están en estudio por parte de los técnicos municipales. Acerca del descubrimiento de los colores originales, la concejal descartó que se haya pintado algún elemento de los casilicios. «Ha salido todo sólo limpiando», afirmó.

La intervención ha tenido también su efecto en la cubierta de tejas que cubre las esculturas. Ocurría lo mismo que con los pilares de piedra negra de Alcublas, estaban cubiertas de una capa de suciedad. Ahora lucen de color rojo y azul, tanto en el exterior como por dentro de estas curiosas construcciones.

En el puente del Mar también se han retirado los andamios y ocurre lo mismo. La piedra negra brilla como si tuviera una pátina y el contraste puede verse también en la base de las esculturas. Las cuatro construcciones albergan imágenes religiosas y proceden en origen del siglo XVI, años después de la construcción de los pasos sobre el río Turia y producto de donaciones de arzobispos y virreyes, en conmemoración de bodas reales o circunstancia similares que servían de pretexto para embellecer la ciudad. El del Real está presidido por las imágenes de San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir.

Pese a la suciedad que han extraído los técnicos, las esculturas no eran las originales sino que son fruto de un encargo después de la Guerra Civil, cuando fueron destruidas por completo en los actos de vandalismo anticlericales que se produjeron por toda la ciudad.

Por este motivo se encargaron a los artistas Carmelo Vicente y José Esteve Bonete la realización de unas réplicas. El paso del tiempo y la falta de mantenimiento había degradado mucho las esculturas, donde se han consolidado las piezas más sueltas para evitar caídas de cascotes a las aceras.

En el puente del Mar, con casilicios dedicados a San Pascual Bailón y la Virgen de los Desamparados, se ha realizado una intervención similar. En este caso también son réplicas de los años 40, en un paso del siglo XVI pero donde el arquitecto municipal Javier Goerlich le añadió escalinatas en los años 30 cuando se eliminó la rampa por donde pasaban los tranvías, que desde entonces iban por el puente de Aragón.