Las Provincias

Les Corts rechaza las auditorías a hospitales públicos que sí realiza en los concertados

  • Los tres partidos que apoyan el Consell se oponen a una proposición de C's para que se evalúen todos los centros sanitarios

Los grupos parlamentarios que apoyan al Consell dijeron ayer no a las auditorías en los departamentos de salud de gestión pública. PSPV, Compromís y Podemos votaron en contra de la proposición no de ley con la que Ciudadanos (C's) solicitó la evaluación de los hospitales «tanto los públicos como los del modelo concesional», no sólo de los segundos.

La oposición a evaluar la actividad sanitaria, comprendiendo también los hospitales de gestión directa por la Administración, llega meses después de que la Generalitat apostara por auditar los hospitales gestionados por el modelo de concesión, conocidos como modelo Alzira y también como concertados. La propuesta de C's, registrada en les Corts en diciembre, se abordó ayer en el pleno. Sólo obtuvo la aceptación de sus impulsores y del grupo parlamentario popular.

La proposición no de ley sobre «auditoría externa de los hospitales públicos de la Comunidad Valenciana» ocupó a los parlamentarios justo una semana después de que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunciara que en marzo de 2018 no se prorrogará la concesión a Ribera Salud para seguir al frente de la gestión del Hospital de Alzira, en definitiva el anuncio del inicio de los trámites para revertir a la gestión pública este centro sanitario.

Las razones que llevaron a Ciudadanos a dar el paso que ayer llegó al parlamento valenciano, tal como destacaron desde el grupo C's a LAS PROVINCIAS, responden al interés por «valorar los dos modelos y ver en qué se pueden mejorar» y de esta manera tomar una «decisión en torno a la reversión». C's recordó que meses atrás Podemos solicitó «auditorías para los hospitales concertados», pero a juicio de la formación naranja también deberían realizarse en los públicos para disponer de «un mapa global de todo el modelo».

En febrero la Conselleria de Sanidad, que ya había dado a conocer su apuesta por la reversión, anunció que iba a realizar auditorías en los hospitales concertados. La consellera, Carmen Montón, mantuvo entonces que el anterior gobierno autonómico «no auditó las concesiones».

Semanas después, como publicó LAS PROVINCIAS, se conoció que en años anteriores se habían realizado evaluaciones en el Hospital de Alzira. A principios de esta semana fuentes de Ribera Salud, empresa gestora de ese centro, reclamaron que se den a conocer los resultados de las auditorías realizadas.

Pero ayer el debate estuvo en el parlamento. El PSPV, Compromís y Podemos criticaron que C's ponga al mismo nivel la gestión pública y la concesional y señalaron que los dos modelos no son equiparables.

Ciudadanos reclamaba una auditoría externa económico-financiera y socio-laboral en los departamentos de salud públicos y del modelo concesional de la Comunitat para evaluar el sistema en su conjunto, analizar los recursos materiales y personales sanitarios existentes y estudiar la procedencia y consecuencias de generar economías de escala y centrales de compra.

C's también solicitaba que, a la vista de estas auditorías, se cuantificara el coste económico de las derivaciones de pacientes de los hospitales de concesión a los públicos para «identificar si producen pérdidas». El diputado de C's Juan Córdoba defendió «una sanidad pública, de calidad, eficiente y universal, que no significa para todo el universo». Indicó también que «no se debe vetar la iniciativa privada».

El PP apoyó la propuesta para «una auditoría de manera seria y rigurosa» y criticó que se actúe «por ideología y con ocurrencias», según el parlamentario popular José Juan Zaplana. «Mejoremos el sistema sanitario, pero, por favor, no lo pongamos en peligro». Por parte del PSPV, Ignacio Subías hizo hincapié en «apostar por el sistema sanitario público». Criticó que C's equipare el control a los centros públicos con las concesiones. A su juicio, «da la impresión de que se está buscando algo para retrasar lo que no se va a evitar».