Las Provincias

La tasa de las terrazas de bares subirá hasta un 74% con la nueva normativa

La tasa de las terrazas de bares subirá hasta un 74% con la nueva normativa
  • El Consistorio aprueba hoy la ordenanza de 2017 con tres zonas y un incremento gradual en el recibo durante los próximos cinco años

La junta de gobierno aprobará hoy la modificación de la tasa de mesas y sillas, es decir, lo que pagan los hosteleros por poner las terrazas en las calles. De las dos zonas actuales (35,85 y 28,65 euros el metro cuadrado al año) se pasará a tres en el callejero de la ciudad (62,37, 42,99 y 28,97 euros) dependiendo de los precios inmobiliarios de lugares más a menos céntricos.

Así figura en el expediente al que tuvo acceso ayer LAS PROVINCIAS, donde se habla incluso de una subida gradual durante los próximos cinco años, de una manera constante y teniendo como base de cálculo el valor total de aprovechamiento. En el próximo ejercicio la zona más cara pasará de 35,85 a 62,37 euros, lo que supone un incremento de hasta el 74% para los permisos anuales.

En los de temporada se aplicará un descuento del 18%, al funcionar sólo de marzo a octubre. Eso sí, con las tres zonas establecidas en la ordenanza que ahora se expondrá al público para la presentación de alegaciones.

El asunto despertará con seguridad el interés de los hosteleros. Valencia cuenta en la actualidad con 3.476 terrazas autorizadas según el registro municipal y el Consistorio tiene previsto ingresar este año 2.435.816 euros, según el documento de ejecución del presupuesto del pasado 31 de agosto.

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó, señaló ayer que el nuevo callejero supone «una subida clara. Después del Impuesto de Bienes Inmuebles, esto es el siguiente paso del tripartito para aumentar la recaudación y gravar a todos los contribuyentes».

El edil indicó que estudiarán el documento por si procede a la presentación de alegaciones. En la tabla que se incluye en la propuesta de acuerdo, la subida aumenta de manera espectacular en el citado periodo de cinco años. El último ejercicio se fija una tasa de 168,44, 71,57 y 30,25 euros por metro cuadrado respectivamente. En el anexo se adjuntan tres mapas con la delimitación de las zonas, que en síntesis son las de parte del centro histórico para la más cara; el Ensanche y parte del entorno del viejo cauce (Alameda y Ciudad de las Ciencias) para la segunda, mientras que el resto del casco urbano estará encuadrado en la tercera categoría fiscal.

Las zonas acústicamente saturadas tendrán también un descuento en la tasa del 18%, dado que se trata de calles sujetas a horarios reducidos en ocasiones o con limitaciones en la licencia de actividad. En cifras, los recibos serán de 51,14, 35,25 y 23,76 euros en las tres áreas en la que se ha repartido el mapa.

Pese a la subida evidente en la tasa, sobre todo en la zona centro, en el mismo expediente se indica que la previsión para el primer año es mantener los ingresos, que se cifran en 2.323.057 euros, una cantidad inferior a lo que aparece en el estado de ejecución del presupuesto municipal.

Esta contradicción no fue aclarada ayer por el concejal de Actividades, Carlos Galiana, con quien este periódico intentó contactar sin éxito. Fuentes cercanas a la concejalía de Hacienda apuntaron la posibilidad de que se haga una previsión conservadora, a la espera de ver cómo reaccionan los hosteleros.

Otros aspectos interesantes que aparecen en la moción hablan de la supresión de tarifas por la utilización de elementos separadores en las terrazas o elementos auxiliares como barbacoas, al haber quedado obsoletas y no aplicarse en casi ningún establecimiento en la ciudad.

Ocurre lo mismo con la tarifa por la colocación de sillas en las calles con motivo de desfiles, procesiones y otros actos festivos, que también se suprimirán. En el preámbulo de la moción se habla de que la zonificación actual se aprobó hace tres décadas y ha quedado desfasada.

Por este motivo, el gobierno municipal encargó a la Universitat Politècnica un estudio sobre el cálculo del aprovechamiento económico de las calles de Valencia. La propuesta del informe concluyó con cinco zonas distintas, aunque el Consistorio ha decidido unificarlas en tres para evitar problemas en la gestión de tantos tipos de recibo diferentes.

En los últimos años, la proliferación de terrazas de bares ha sido uno de los motivos de queja más frecuentes de las entidades vecinales. Uno de los ejemplos más claro es lo ocurrido en Ruzafa, donde la entidad Russafa Descansa y la Federación de Vecinos lo han criticado.