Las Provincias

El rechazo a la bajada del IBI provoca la primera crisis en el Gobierno de Ribó

El rechazo a bajar el IBI provoca la primera crisis en el Gobierno de Ribó
/ DAMIÁN TORRES
  • El grupo socialista vota en contra de mantener en 2017 el incremento del 36% en el recibo a 1.400 comercios

La aprobación del impuesto de bienes inmuebles el próximo año en Valencia ha provocado hoy la primera discrepancia en la junta de Gobierno del Ayuntamiento entre los socios del tripartito. Los concejales del grupo socialista han votado en contra de que se mantenga la subida de un 36% a 1.409 comercios en 2017 mientras que Compromís y València en Comú han decidido mantener el incremento.

La votación no supondrá que la "sangre llegue al río", según ha dicho el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, tras la junta. Pese a ese deseo de quitar hierro al voto por separado, lo cierto es que es la primera vez en este mandato que ocurre algo así en el Gobierno presidido por Joan Ribó.

El portavoz de Compromís, Pere Fuset, y su homólogo en València en Comú, Jordi Peris, han defendido que el mantenimiento del IBI en los mismos términos de este año beneficiará al 96% de los comercios.

Por el contrario, la portavoz del grupo socialista Sandra Gómez ha lamentado que no se beneficie a los comercios con la propuesta que han llevado a la junta de Gobierno. Según los datos que ha aportado, el aumento del valor catastral en 100.000 euros hubiera dejado fuera de la subida del IBI a 300 negocios principalmente en el centro histórico.

En los últimos meses, la presidenta de Cecoval, Isabel Cosme, ha intentado negociar una subida del valor catastral mínimo de los locales a los que afecta el aumento del recibo. La última propuesta del PSPV era elevar esa cifra de 250.000 a 350.000 euros, aunque no ha sido aceptado ni por Compromís ni por València en Comú.

El aumento del IBI afecta en total a 5.000 negocios. Esto seguirá igual en todos los casos en 2017, al considerar el tripartito que se trata de negocios de gran actividad económica.