Las Provincias

Los vecinos de la lonja del Cabanyal se unen para negociar con Patrimonio

valencia. Los vecinos de la antigua Lonja de Pescadores de Valencia, unas 40 familias, acaban de fundar la plataforma Veïns Units de la Llotja del Cabanyal (Vullc) que funcionará como interlocutora directa con el Ayuntamiento de Valencia en la negociación que pretenden entablar para que la concejalía de Patrimonio que dirige María Oliver desista en la intención que tiene de romper el tracto sucesorio del que, tradicionalmente, disfrutan las familias que viven en la Lonja.

La historia del edificio tiene su miga. Se levantó en 1909 en un suelo que Alfonso XII cedió a la Marina Auxiliante en 1907. Sin embargo, la parcela es propiedad del Consistorio desde 1990 tras ser cedido por la Demarcación de Costas. Ahora, terminada la concesión, que ha durado un siglo, el Ayuntamiento quiere rehabilitar el edificio y construir una plaza central para actividades culturales sin, en ningún caso, desahuciar a los vecinos.

Sin embargo, los habitantes de la Lonja, ahora agrupados en la plataforma que preside Manu Ríos, no las tienen todas consigo. Saben que si no pueden legar las viviendas, unas 40, construidas por los patronos de las barcas de pesca que faenaban en el Cabanyal, a sus descendientes las perderán. Por eso, quieren plantear al Consistorio la posibilidad de negociar ese tracto sucesorio. «Estamos frente a un agravio comparativo ya que otros edificios emblemáticos como la Plaza Redonda o la Finca Roja se han rehabilitado con vecinos dentro y en el caso de los restaurantes de Eugenia Viñes se les ha vendido el suelo a un precio testimonial», explica Ríos. Esta semana se reunirán con Oliver y le trasladarán lo que consideran «una agresión a nuestros derechos que jamás se tendría que haber producido pero que estamos seguro de que todavía está a tiempo de rectificarse», según Ríos.