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El tripartito quiere reforestar el campo de golf de El Saler

Un tramo del campo de golf, con dunas al fondo. :: j. j. monzó
Un tramo del campo de golf, con dunas al fondo. :: j. j. monzó
  • El Consistorio pedirá fondos europeos para la replantación de 2,9 hectáreas en el antiguo camping y el parador Luis Vives

Aumentar las zonas de la Devesa de El Saler con plantas autóctonas amenazadas es uno de los objetivos del proyecto que se presentará a la Unión Europea y aprobado ayer en la junta de gobierno. En el capítulo de mejoras, sin duda lo más llamativo es la recuperación de 2,9 hectáreas del antiguo camping municipal y el campo de golf del parador nacional Luis Vives.

Así figura en la propuesta del concejal de Devesa-Albufera, Sergi Campillo, poniendo en un documento municipal el interés del Consistorio en que desaparezca esta instalación deportiva, una de las mejores de Europa en su especialidad, pero está construida literalmente sobre dunas y terrenos donde se quiere desarrollar un hábitat típico del parque de la Albufera.

El camping municipal cerró hace años y desde entonces se han realizado varias campañas de plantación popular y eliminación de especies alóctonas, sobre todo eucaliptus. El Consistorio manejó un proyecto para construir un albergue juvenil, aunque fue descartado.

Respecto al campo de golf, el documento no precisa ninguna negociación con Paradores, la empresa del Estado responsable de la gestión de estos hoteles singulares. El de Valencia se remodeló por completo en una inversión aprobada con motivo de la Copa América de vela, aunque realizada varios años después. El edificio se rebajó incluso en la cota del tejado para integrarlo más con el entorno de las dunas y la playa.

La Unión Europea tiene el programa Life para financiar proyectos de conservación del medio ambiente. El Ayuntamiento ya se ha beneficiado de algunas de estas partidas en los últimos años, mientras que en la aprobada ayer no se ha fijado todavía el presupuesto.

La moción de Campillo sí que detalla la finalidad del programa, donde además de la recuperación de las 2,9 hectáreas se habla de eliminar ocho especies vegetales invasoras de la malladas, así como de reintroducir otras diez, ocho de ellas del catálogo de la Comunitat y cuatro de la lista roja internacional.

También se quiere preparar una normativa específica que pueda «incorporarse a las normas de gestión de la Red Natura 2000, al Plan de Gestión del Monte de la Devesa y a la siguiente revisión del Plan Rector de la Albufera», esto último sin elaborar por la Generalitat.

La iniciativa está por perfilar, pero se nombra la regulación de los senderos peatonales y reducir la probabilidad de incendios forestales en las malladas, gracias a la elección de especies vegetales adecuadas. Con el fin de aumentar la protección de los nuevos hábitats, se habla de restringir el «acceso incontrolado» a las zonas que se recuperarán, donde predominarán las plantas que viven en zonas con abundancia de sales.