Las Provincias

El tripartito da plantón a los comerciantes en la reunión para negociar la bajada del IBI

Isabel Cosme, flanqueada por Fernando Giner (i) y Eusebio Monzó (d). :: manuel molines
Isabel Cosme, flanqueada por Fernando Giner (i) y Eusebio Monzó (d). :: manuel molines
  • Los empresarios proponen que la subida no afecte el próximo año a 1.200 negocios elevando el valor catastral

Sorpresa y desilusión son los dos calificativos que pueden definir la impresión que se leía ayer en la cara de los responsables de la Confederación de Empresarios del Comercio, una vez acabada la reunión convocada para negociar con todos los grupos municipales una rebaja en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en 2017. Al encuentro no acudió nadie del gobierno tripartito, mientras que sí fueron los portavoces del PP y Ciudadanos, Eusebio Monzó y Fernando Giner.

Isabel Cosme, presidenta de la Confederación de Empresarios del Comercio, señaló que habían invitado «a todos los partidos con la mano tendida. Estamos cansados de recibir apoyos por detrás pero que después no haya una defensa en público del pequeño comercio».

El gobierno municipal aprobó para este año un incremento en el recibo del IBI a 5.000 negocios de todo tipo de una media del 36%. El motivo aducido por el alcalde Joan Ribó es que se trata de empresas de gran actividad económica y que el mismo modelo fiscal ya existe en otras ciudades españolas.

De la cifra citada, hay 1.409 comercios afectados por el incremento, uno de los colectivos que más han sufrido la decisión del tripartito. El aumento se aplica a los locales a partir de 250.000 euros de valor catastral, por lo que entran de lleno tiendas del centro y el Ensanche, entre otros barrios.

La alternativa presentada por Cecoval, la entidad presidida por Cosme, es que el umbral sea de un millón de euros. De este modo se librarían del incremento unos 1.200 comercios, según los cálculos de las organizaciones empresariales.

La contraoferta del concejal de Hacienda, Ramón Vilar, es que el tope para dejar de pagar la subida se sitúe en medio millón de euros de valor catastral. De este modo, la recaudación del Consistorio se vería menos afectada con algo menos de un millón de euros.

Ayer, tanto Monzó como Giner cargaron contra la ausencia de representantes de los tres partidos del gobierno, Compromís, PSPV y València en Comú. Vilar se defendió diciendo que se ha reunido varias veces con estas asociaciones, tanto «con el anterior portavoz, Joan Calabuig, como yo a solas con ellos».

Hoy se ha previsto una entrevista de Cosme, quien ayer estuvo acompañada por el presidente de los comercios del centro, Rafael Torres, y la actual portavoz del PSPV, Sandra Gómez. La oferta de fijar el máximo en medio millón de euros no se mejorará, a tenor de lo dicho por Vilar, aunque en realidad falta el consenso con los otros dos socios del tripartito municipal.

El alcalde Ribó no es favorable a una rectificación en la subida de cara al próximo año, como quedó claro el pasado viernes, cuando al desgranar las novedades en las ordenanzas fiscales omitió cualquier referencia al IBI, para señalar finalmente que se estudiará si se cambia.

Para Monzó, la ausencia del tripartito fue «una falta de respeto. Nos resulta sorprendente que se defienda la participación y después no venga nadie a reunirse para un tema tan importante». La opinión del PP es que este año «había 44 millones más en el Presupuesto, por lo que no era necesaria ninguna subida».

Frente a la propuesta de consenso de de un millón de euros, dijo que la «respaldamos, pero es mala noticia para la actividad comercial». El edil dijo que quieren consensucar con Cecoval y el grupo Ciudadanos alguna iniciativa, pero dependerá de lo que apruebe el tripartito.

Cosme lamentó la «falta de compromiso por intentar solucionar y zanjar de forma definitiva la subida del IBI y el impacto que ello produce en la actividad comercial», para protestar también por la falta de información desde julio y reclamar una decisión a corto plazo.

Giner señaló que Ribó «no puede hacer lo que quiera. Hemos pedido que el PSPV se sume a la mesa de negociación del IBI y nos hubiera gustado que estuvieran. Con los datos de paro de agosto, el pequeño comercio necesita todo el apoyo que podamos darle para la creación de empleo en la ciudad».