Las Provincias

Los comercios tachan a Ribó de «ofensivo y poco riguroso» en el conflicto por el IBI

Los comercios tachan a Ribó de «ofensivo y poco riguroso» en el conflicto por el IBI
  • El alcalde afirma que Valencia «no es un paraíso fiscal» y los empresarios loacusan de tergiversar la realidad del sector

Si el jueves la cara de los representantes del comercio fue de decepción debido a la ausencia del tripartito de la reunión convocada para negociar una bajada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), ayer pasó a la indignación tras escuchar las declaraciones del alcalde Joan Ribó, al que la presidenta de la Confederación de Empresarios del Comercio, Isabel Cosme, tachó directamente de «ofensivo y poco riguroso» en sus apreciaciones.

Todo surgió al contestar el primer edil tras inaugurar la Feria de la Movilidad a la petición de los comerciantes para se aumente el valor catastral mínimo para los locales afectados por la subida del IBI, que este año ha perjudicado a 1.409 locales del sector. Un par de horas antes de que Cosme se reuniera con la portavoz del gobierno municipal, Sandra Gómez, para intentar llegar a un acuerdo, Ribó echó por tierra cualquier posible pacto.

El alcalde evitó pronunciarse de forma clara pero dijo que Valencia «no es un paraíso fiscal» y, por tanto, «todo el mundo ha de pagar sus impuestos porque son la mejor manera de redistribuir recursos en la sociedad». Y aquí resaltó las carencias existentes en políticas como la de vivienda por falta de presupuesto municipal.

Pero eso no fue todo, sino que echó mano de los números para resaltar que «no estamos haciendo nada diferente» a lo que, por ejemplo, hacía «Ana Botella en Madrid o el PP de Málaga». Explicó que de un estudio realizado en 1.409 comercios afectados por el incremento del IBI, mediante una correlación con el IAE, «al menos 1.200, es decir, casi un 88%, tienen unos ingresos anuales de más de un millón de euros».

«¿Eso es un pequeño comercio? ¿O es una mediana o gran empresa comercializadora?», preguntó. Por ello, insistió en que «se ha de ayudar al pequeño comercio pero con políticas específicas», para asegurar que aquellos que hacen «buen negocio han de pagar sus impuestos igual que se pagan en todas las ciudades importantes».

Cosme respondió que el alcalde «necesita un mejor asesoramiento económico porque no tiene nada que ver el IBI con el IAE y eso lo sabe cualquiera». Afirmó que una empresa puede tener un local pequeño y unos ingresos muy elevados, con lo que no se ve afectada por la subida del 36% del primer impuesto. Además de que roza la demagogia tener como referencia los ingresos, cuando «igual tiene pérdidas y ningún beneficio», observó.

La representante del pequeño comercio se mostró muy dolida con la actitud del alcalde: «nosotros hemos ido de frente y con actitud conciliadora, no merecemos que dé a entender de que no pagamos impuestos. Eso no es así».

Recordó que si el Ayuntamiento «quiere ir en contra del fraude y de todo lo que nos perjudica a nosotros, ahí tiene el top manta y las falsificaciones. En ese terreno sí que deberían hacer más». La propuesta de los comerciantes es que el valor catastral mínimo para sufrir ese incremento del IBI se sitúe en un millón de euros en lugar de los 250.000 euros actuales, mientras esperaban una negociación con el tripartito a la vista de la buena voluntad del grupo socialista, al estar dispuesto a rectificar el incremento al poner el tope en medio millón de euros.

Ahora todo eso se ha ido al traste o casi. En la reunión mantenida con Sandra Gómez y el delegado de Hacienda, Ramón Vilar, quedó el compromiso de estos de negociar con sus socios de gobierno, además de la opción de abrir otra línea de subvenciones a comercios tradicionales o los dedicados a actividades culturales, lo que también fue puesto en duda por los comerciantes.

El portavoz del grupo municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, dijo que Ribó «cree que en el comercio de Valencia hay empresas del IBEX 35», para añadir que el alcalde «está muy lejos de comprender lo que es un comercio y así es imposible que Valencia genere riqueza». Acusó al primer edil de tener «una ideología radical y desconocer la realidad económica valenciana» y le pidió que reflexione: «No es lo mismo vender o facturar que obtener beneficios. Eso debería saberlo ya».