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Ciutat Vella reclama medidas contra el ruido nocturno de jóvenes con monopatines

Ciutat Vella reclama medidas contra el ruido nocturno  de jóvenes con monopatines
  • Los vecinos de la plaza Nápoles y Sicilia critican la dejadez del Ayuntamiento ante una situación que se prolonga ya veinte años

valencia. «Todo ciudadano tiene derecho a una vida digna y descanso». Es el argumento -extraído de la Constitución- que emplean los vecinos de Ciutat Vella para reclamar medidas contra el ruido nocturno, en concreto, contra las molestias que generan los llamados 'skaters' (patinadores que se mueven en monopatín), que usan entornos como las plazas de la Virgen o de Nápoles y Sicilia, incluso las escaleras del Palau de les Arts, para practicar su afición.

En el caso de la plaza Nápoles y Sicilia los residentes incluso han recogido firmas -también de los comercios de la zona- y las han presentado al Ayuntamiento para instar a que tome medidas contra esta actividad que les impide dormir. La situación se agrava especialmente los fines de semana, sobre todo viernes y sábado, y hasta altas horas de la madrugada, explicaron los vecinos, que recordaron que llevan más de veinte años denunciando esta situación «sin obtener respuesta».

Sólo actuaciones policiales, como la confiscación de las tablas, cuando los vecinos levantan el teléfono para denunciar el jaleo que hay en la plaza Nápoles y Sicilia, especialmente más intenso en septiembre, Navidad y primavera. También proceden al desalojo de la plaza pero, como recordaron, «los agentes tienen muchos frentes abiertos en el barrio y no pueden venir aquí siempre que lo pedimos o con la celeridad que reclamamos».

Reunión con Grezzi

Una de las afectadas explicó que incluso tuvieron un encuentro con la Concejalía de Movilidad, «pero Giuseppe Grezzi se limitó a trasladar el asunto a los departamentos de Protección Ciudadana y Desarrollo Urbano, de los que no hemos tenido noticia». Eso a pesar de las numerosas reclamaciones que también han presentado en el Ayuntamiento por registro de entrada. «Queremos que se lo tomen en serio y pongan una señalización que indique claramente que está prohibido patinar. O algún obstáculo que lo impida», comentaron.

Así, por ejemplo, en uno de los últimos escritos dirigido al servicio de gestión del centro histórico solicitaron la instalación de elementos arquitectónicos de bajo coste que impidiesen el uso de monopatines. Según explicaron, si se optara por la colocación de un pavimento rugoso, los jóvenes tendrían más problemas para practicar esta afición. Sin embargo, el Consistorio rechazó esta medida alegando que los técnicos municipales no habían dado la autorización.

Los residentes de la plaza Nápoles y Sicilia también lamentaron la «sensación de descontrol» que pueden dar estos jóvenes en una zona en la que hay presencia habitual de turistas paseando.