Las Provincias

La ocupación de los amarres alcanza el récord en la Marina antes de ampliar las plazas

  • Los pantalanes están al 68% y suponen un ingreso para el Consorcio este año de 1,64 millones en los arrendamientos

valencia. Los meses de julio y agosto han sido los de más ocupación en los amarres de la Marina, según las cifras facilitadas por el Consorcio Valencia 2007, la entidad gestora de la dársena. Hasta el 68% de las 840 plazas contaban con embarcaciones este verano, lo que supone un aumento del 11% y el 14% respectivamente sobre 2015.

El balance es optimista de cara al concurso para la gestión privada de estas instalaciones, donde uno de los alicientes será el aumento de las plazas hasta llegar a los 1.400 amarres, según las primeras estimaciones. Dentro de esta remodelación, el paisaje de la dársena interior cambiará por completo al llenarse de pantalanes, por lo que no se descarta la reubicación de los megayates.

La ocupación de este verano contrasta con lo que ocurrió en 2008, primer ejercicio que el Consorcio se hizo cargo de estos alquileres. Entonces se alcanzó el 13% en ambos meses, cuando la Marina estaba en sus inicios y prácticamente vacía. Ahora, la parte norte ha alcanzado el 100%, mientras en la sur hay más espacios disponibles en alquiler.

El arrendamiento de los amarres es una de las vías de financiación principales del Consorcio. Este año, los ingresos acumulados llegan a 1,64 millones de euros, lo que supone 170.000 euros más que los mismos meses del pasado ejercicio.

Los técnicos de la entidad, precisaron fuentes del Consorcio, estudian desde hace tiempo la gestión y distribución de otras marinas del Mediterráneo. El pliego de condiciones saldrá a finales de este año o principios de 2017, una demora que se explica porque se incluirá la construcción del nuevo varadero industrial en la Marina sur. Ambas instalaciones requerirán una inversión superior a los 20 millones de euros.

Este varadero se ubicará en unas parcelas cercanas a la nueva terminal de cruceros, una explanada de varias hectáreas que acogerá un pequeño polígono industrial destinado a la reparación y mantenimiento de barcos.

Esta oferta es la que le falta a la Marina de Valencia y motivo por el que la ocupación de los amarres no es mayor. Según los datos facilitados, el número de barcos ha sido estable todo el año, siendo febrero el mes más flojo con el 60%. En todas las comparaciones con lo ocurrido en 2015, el resultado ha sido mejor.

El concurso de los nuevos amarres todavía llegará en salir a contratación. Este mismo mes, señalaron, sí que podrá adjudicarse la rehabilitación del antiguo varadero y su concesión para una serie de restaurantes y cafeterías. La comisión delegada debe reunirse tras ratificarse las sustituciones de Joan Calabuig y Àngels Cuenca, afectados por la última remodelación del Consell. El inmueble está situado entre el Veles e Vents y la antigua base del Alinghi, también vacía y a la espera de que se le dé un uso.