Las Provincias

El Banco de Acción Solidaria acusa al Ayuntamiento de desatender a 500 familias

  • La entidad repartirá comida a las personas que realicen una «declaración jurada» de no recibir recursos del consistorio

El presidente del Banco de Acción Solidaria, Jaime Serra, denunció ayer que «500 familias se han dirigido a nuestro proyecto porque no han obtenido una respuesta inmediata de los servicios sociales del Ayuntamiento para cubrir sus necesidades» después de que esta organización solidaria cerrara su sede en Valencia al quedarse sin los 85.000 euros anuales de subvención que venía recibiendo por parte del consistorio.

La denuncia se produce un día después de que la entidad realizara el habitual reparto de alimentos mensual en la calle para los más necesitados, al que acudieron aproximadamente 650 familias.

Tras el masivo reparto, Serra aseguró que «los servicios sociales no han cumplido la promesa de atender la demanda social», por lo que la entidad dará alimentos la próxima semana a los más necesitados, «a los que pediremos una declaración jurada de que no están recibiendo recursos del Ayuntamiento».

Por su parte, fuentes del consistorio atribuyeron las «colas» para recoger comida a la gratuidad de la iniciativa, aunque reconocieron que el perfil de los demandantes podía ser el de «personas con más o menos necesidades». Con respecto a la acusación de desatender a 500 familias, las mismas fuentes aseguraron que «sí ha habido una respuesta inmediata a través de los instrumentos de intervención social» a las personas que se han dirigido a los servicios sociales.

Asimismo, recordaron que la retirada de la subvención se justificó por haberse «destinado parte de esta al pago de nóminas» y a la apuesta del consistorio por un modelo de «ayuda con el que las personas puedan autogestionar los recursos». «Desde hace tiempo tampoco se derivaban a muchas personas que acudían a los servicios sociales al Banco de Acción Solidaria», añadieron estas fuentes.