Las Provincias

Antonio Casanova: «Me voy pensando que he logrado llevar a Casa Caridad al siglo XXI»

Antonio Casanova, expresidente de Casa Caridad en la sede de la institución benéfica. :: damián torres
Antonio Casanova, expresidente de Casa Caridad en la sede de la institución benéfica. :: damián torres
  • El máximo representante de la institución benéfica abandona el cargo tras 16 años en los que ha «profesionalizado» la entidad y ha huido del «asistencialismo»

  • Antonio Casanova, expresidente de la Asociación Valenciana de Caridad

Antonio Casanova (Valencia, 1945), economista de estudios, fue hasta ayer el presidente de Casa Caridad, el primero elegido democráticamente en la histórica institución benéfica de Valencia -con 110 años de vida- a la que se ha dedicado de manera altruista compaginando su labor solidaria con su trabajo en el sector asegurador. Ahora la entidad abre una nueva etapa tras ser oficial su dimisión después de dieciséis años en el cargo, un periodo en el que literal y metafóricamente ha «logrado llevar a Casa Caridad al siglo XXI» al apostar por «profesionalizar» la entidad y huir del «asistencialismo».

Después de dieciséis años gestionando una entidad de la talla de Casa Caridad con un fuerte compromiso social, ¿cómo asume abandonar la presidencia?

Lo asumo, como no puede ser de otra manera, con tristeza. He dedicado más de 30 años a esta institución y siempre en un puesto de responsabilidad; anteriormente estuve 14 años como vicepresidente. Será imposible no echarlo de menos, pero estoy muy contento porque he servido a la sociedad valenciana y a las personas más necesitadas. Cuando llegué me hice cargo de una entidad con un sistema asistencialista y lo profesionalicé, porque era necesario, con trabajadores sociales y voluntarios atentos al perfil de las personas necesitadas. Intenté situarnos en el nuevo siglo y de hecho ahora me voy pensando que he logrado llevar a Casa Caridad al siglo XXI.

¿Qué le motiva a dejar el cargo?

Soy de los que piensa que cuando uno lleva mucho tiempo acaba confundiendo las cosas. Es importante para que la institución sobreviva que otra gente aporte nuevos criterios y atienda a las nuevas demandas sociales. Además, me marqué como meta para dejar el cargo la puesta en marcha del centro Multisocial de Benicalap y desde el 19 de julio ya funciona perfectamente.

¿Es este que menciona uno de los proyectos de la entidad de los que más se enorgullece?

Creo que sí. Es un centro para prestar cuidados a personas sin hogar en estado convaleciente y, además de pionero, era necesario. En sólo cuatro meses se han realizado 20.000 atenciones. Me siento muy satisfecho de haberlo liderado.

¿Y cuál diría que ha sido la etapa más difícil durante estos años?

Un momento duro fue la crisis reciente que hemos pasado, la más importante que ha tenido España desde la guerra. Casa Caridad ha sabido estar a la altura de las circunstancias. En el año 2009 se servían 564 raciones sólo en uno de los comedores y realizamos medio millón de atenciones. Y aunque fue difícil, no sólo respondimos a las necesidades, sino que seguimos creciendo.

¿Y ahora, aunque ya no sea el presidente, tiene previsto seguir vinculado a la entidad?

Por supuesto, seguiré vinculado. Mi corazón y espíritu siempre estarán ahí. No seré miembro de la comisión ejecutiva, seré presidente honorífico, pero seguiré colaborando. Y me tendrán siempre a su disposición, desde luego.

¿Tiene algún origen esa vocación solidaria que expresa?

La verdad es que mi padre perteneció a Casa Caridad desde 1953 hasta que falleció y heredé ese compromiso social que mi padre me fomentó. Yo me he tomado ayudar a la gente como una responsabilidad social.

¿Qué le ha permitido conocer de la sociedad valenciana un cargo como el que ahora deja?

He aprendido que el pueblo valenciano es muy generoso y solidario. Creo que si Casa Caridad tuviera un problema en 24 horas se resolvería porque las aportaciones de los valencianos serían tremendas.

¿Y qué opinión se ha forjado tras 16 años de presidente respecto a la actuación de la administración en la atención a las personas en riesgo de exclusión o necesitadas?

La Comunitat tiene un problema de financiación y cuando lo dice nuestro presidente es verdad. Un pobre en el País Vasco tiene muchos más recursos que uno valenciano. Es una vergüenza nacional.

¿Cuándo tendrá Casa Caridad nuevo presidente y qué le aconseja?

Se harán elecciones y se renovará la junta; y creo que será a final de mes, antes de tener presidente del Gobierno (risas). Por lo que respecta a los consejos, diría que en los tiempos que vienen, y viendo la pirámide demográfica, convendrá prestar especial atención a los mayores.