Las Provincias

Ribó renuncia a los cambios en el tripartito tras el rechazo de sus socios

Calabuig felicita a Menguzzato en presencia de Gómez. :: jesús signes
Calabuig felicita a Menguzzato en presencia de Gómez. :: jesús signes
  • El alcalde reconoce la falta de consenso para los reajustes de funciones, por lo que Sandra Gómez asume todas las delegaciones de Calabuig

valencia. La vida, o en este caso el Ayuntamiento de Valencia, sigue igual. Finalmente no habrá cambios ni reajustes en las delegaciones que tiene asignadas el tripartito, tal y como barajaba el alcalde, Joan Ribó, aprovechando la salida del portavoz socialista, Joan Calabuig, hacia la Generalitat. Un motivo que le llevó a dejar en 'stand by' la aprobación del traspaso de las competencias de Calabuig a la concejal Sandra Gómez, que ha tenido que esperar un mes para que se hicieran efectivas.

Lo hizo finalmente ayer, durante el pleno extraordinario convocado para que Anaïs Menguzzato tomara posesión de su acta de concejal, que lleva aparejada la cartera de Protección Ciudadana (Policía Local, Bomberos y Protección Civil) que gestionaba Gómez. Ésta, a su vez, asume Turismo, Empleo, Emprendimiento, Personas Mayores e Información y Defensa de la Ciudadanía (que engloba el 010 o el padrón), además de la primera tenencia de Alcaldía y la portavocía del PSPV, lo que la sitúa en la primera línea del cap i casal con el horizonte de la secretaría general del partido en la ciudad y las listas municipales para 2019. El portavoz adjunto socialista será Vicent Sarrià.

«No había posición de consenso y el alcalde ha retirado la propuesta. Todo se queda como estaba», reconoció ayer Ribó tras haber mantenido una reunión previa con los portavoces de las formaciones que integran el tripartito. Renuncia, por tanto, a una reasignación de competencias que había generado malestar con sus socios de gobierno.

Porque en el compás de espera marcado por Ribó con la demora en la firma del traspaso de áreas entraba en escena una redistribución de las competencias con un actor más, València en Comú y, en concreto, María Oliver, dado el amplio volumen de funciones que ostenta (Acción Cultural, Gestión del Patrimonio Municipal, Vivienda, Educación y Juventud).

Los movimientos que se barajaban pasaban por el traspaso de alguna de estas carteras, bien a otro de sus compañeros de formación, bien a Compromís, debido a las discrepancias entre Oliver y Jordi Peris -portavoz de València en Comú- y a la buena sintonía de éste con Ribó. En cualquier caso, también la marca blanca de Podemos había rechazado el reajuste. Así, Peris matizó que aunque las competencias «son delegadas del alcalde y debe tener papel, el reparto de competencias es fruto de un acuerdo de gobierno y cualquier cambio ha de ser acordado por los tres grupos».

A pesar de esas reticencias, Ribó añadió que «el debate sobre posibles arreglos técnicos lo posponemos» a otro momento, un aspecto que el PSPV había puesto sobre la mesa y que la propia Gómez se encargó de recordar: «Estamos por la mejora constante del Ayuntamiento pero eso merece un debate profundo y amplio más que un debate cerrado a unas áreas determinadas».

El 20, debate sobre la ciudad

Este amago de crisis será uno de los temas que con toda probabilidad se abordarán en la reunión que mantendrá este viernes el tripartito en la Casa Forestal de El Saler, similar al que se hizo en febrero.

Otra cita destacada será el martes 20, fecha en que Ribó ha propuesto celebrar el debate sobre el estado de la ciudad, que contará con la participación -de entre tres y cinco minutos- de las asociaciones de la ciudad. Este debate dejó de celebrarse en 1994 y se retomó en 2013 aunque sin la participación de la exalcadesa, Rita Barberá.