Las Provincias

Ni agosto salva a los souvenirs

Una pareja de turistas, frente a una tienda de regalos ubicada en el casco histórico. :: carolina amor
Una pareja de turistas, frente a una tienda de regalos ubicada en el casco histórico. :: carolina amor
  • Los visitantes nacionales son los que menos compran mientras que los italianos siguen encabezando la lista de los más gastadores

  • El turismo aumenta pero los comercios lamentan el descenso en las ventas

Valencia. «Cada año las ventas van a peor». Este es el testimonio que resume un periodo estival nefasto para las tiendas de souvenirs distribuidas por todo el centro histórico de Valencia. Aunque las cifras indican que el turismo ha subido este año, y son numerosas las personas que eligen Valencia como destino para sus vacaciones, la otra cara de la moneda es la de los comercios a los que ni agosto -el mes turístico por excelencia- ha dado un respiro. En este sentido, son muchos los dueños de estos establecimientos turísticos que aseguran que este verano no ha sido tan próspero como lo fue en años anteriores.

Es el caso de la histórica 'Nela Souvenirs', ubicada en la confluencia de la calle San Vicente con la plaza Redonda, uno de los puntos turísticos neurálgicos. «Este julio ha sido horrible, no ha habido casi movimientos. Agosto es lo que nos ha salvado pero las ventas son bastante inferiores a las del año pasado», aseguran sus responsables.

Asimismo, resaltan que últimamente los turistas que más gastan en este tipo de productos son los mexicanos, árabes y, en menor medida, rusos. Compras que, por pequeñas que sean, sirven para mantenerse en un mercado en el que el reparto del pastel está cada vez más reñido por la proliferación de establecimientos de este tipo.

Muy cerca de esta plaza, por el entorno del Mercado Central -otra zona muy transitada por los turistas-, la bajada de ventas no se ha notado tanto este ejercicio. De hecho, los comerciantes incluso llegan a confesar sorprendidos que, a principio de temporada, sus puestos fueron abordados por numerosos portugueses a la caza de recuerdos para sus familiares.

Quejas en la plaza Redonda

A nivel general, por nacionalidades, todos los comercios coinciden en lo mismo: los turistas que más gastan en regalos y que más invierten en la ciudad son los italianos. Igualmente, los franceses también han destacado este año, como apuntan, por ejemplo, en la Plaza Redonda. Aunque también reconocen que éstos, al igual que los turistas nacionales, apenas compran. En este emplazamiento ya han surgido rencillas por el reparto de las ventas.

Algunos comerciantes se quejan de que en el centro de la plaza no se pueden vender recuerdos, aunque existe una parada que, lejos de atenerse a lo establecido, vende este tipo de artículos como reclamo. Los productos más solicitados son los imanes o llaveros, es decir, aquellos que se encuentran a la vista de posibles compradores.

La ubicación también es uno de los puntos fuertes a la hora de incrementar las ventas. Aún así, esta zona está cada vez peor e incluso muchos acusan a los establecimientos regentados por asiáticos de «romper el mercado con sus precios tan bajos».