Las Provincias

La devolución de envases genera incertidumbre

  • El sistema de retorno de latas de la Generalitat inquieta a comerciantes y consumidores, que quieren pruebas de que realmente es viable

  • Ecoembes rechaza el proyecto y el Consell dice que funciona

valencia. El nuevo sistema de retorno de envases que el Consell va a implantar en la Comunitat no termina de convencer a los implicados, pese a que en la Generalitat están convencidos de su eficacia. La mecánica, es sencilla: se gravará con 10 céntimos la compra de envases de vidrio, plástico, lata o tetrabrick de agua, zumos, cerveza y refresco. Estos envases, en perfecto estado, se podrán devolver en cualquier establecimiento que los venda y el consumidor recibirá esos 10 céntimos de sobrecoste. Los comercios, por los gastos de gestión, se embolsarán otros 2 céntimos por envase y las empresas distribuidoras (las mismas que abastecen a los establecimientos) 2 céntimos más. Y a la Generalitat no le supone gasto alguno, subraya el secretario autonómico de Medio Ambiente, Julià álvaro, gracias al aprovechamiento del material, a las tasas que abonan las empresas en concepto de punto verde (y que se compartirían con Ecoembes, la actual gestora del reciclaje) y a los consumidores que no opten por devolver el envase y que, por tanto, no recuperan los 10 céntimos.

Ecoembes piensa todo lo contrario y cree que se trata de una «operación comercial encubierta, ya que lo que se pretende es vender una máquina de recogida de envases a los establecimientos y favorecer a una multinacional noruega». Sobre ello, Álvaro replicó que calcula que sólo el 20% de los establecimientos optará por la compra de esta máquina (supermercados y grandes superficies) y que, por ejemplo en Vila-real, existe una empresa que las fabrica. Ecoembes también cree que encarecerá la cesta de la compra y que es un sistema que no ha funcionado en varios países europeos.

Comerciantes y consumidores se muestran cautos. Por una parte, a la Confederación de Comerciantes y Autónomos de la Comunitat (Covaco) le preocupa el espacio de almacenaje de los envases, sobre todo en los pequeños establecimientos (los recipientes no se pueden aplastar), así como la higiene y los olores, ya que muchos de los envases contienen bebidas azucaradas. La periodicidad de la recogida de estos residuos también inquieta a los comerciantes.

Por otra, el presidente de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), Fernando Móner, indicó que «estamos abiertos a cualquier sistema que nos demuestren que es más rentable para el medio ambiente y para nuestros bolsillos». Cree que es un sistema que invita a la picaresca (por ejemplo, de vecinos de autonomías limítrofes que acudan a dejar los envases a la Comunitat a cambio del dinero), por lo que prefiere que se invierta en campañas de sensibilización para reciclar. «Las cosas se hacen convenciendo, no forzando».