Las Provincias

30 años del día en que Nazaret perdió su playa

Aspecto de la playa de Nazaret en la década de 1960, con los balnearios Benimar y Marazul al fondo. :: avv. natzaret
Aspecto de la playa de Nazaret en la década de 1960, con los balnearios Benimar y Marazul al fondo. :: avv. natzaret
  • Los vecinos del barrio marítimo insisten en una mejora de la conexión con la ciudad y en la creación de un parque en la desembocadura del río

  • La ampliación del Puerto se firmó el 19 de mayo de 1986

El 19 de mayo de 1986 fue un día triste en Nazaret. Mientras el entonces alcalde de la ciudad, Ricard Pérez Casado, y el presidente del Puerto Autónomo, Fernando Huet, firmaban el convenio para la ampliación sur del puerto, en el barrio se sentía como una derrota. Las obras, que fueron inauguradas en 1999 por el entonces Príncipe de Asturias, dieron al traste con la playa de Nazaret.

Desde entonces, los vecinos del barrio insisten en la necesidad de cumplir las promesas que se hicieron aquel 19 de mayo, del que el próximo jueves se cumplen 30 años. Equipamientos públicos en las fábricas abandonadas, un parque marítimo junto a la desembocadura del río y saneamiento de la misma han caído en el olvido y nadie se acuerda de un barco que empezó, precisamente, como un lazareto donde los marineros pasaban la cuarentena cuando volvían a Valencia, municipio al que se unió en 1877 junto a de Ruzafa.

Nazaret parece haberse hundido en el olvido de quienes debían hacer cumplir aquel convenio, como quienes iban al lazareto. Sin embargo, los vecinos no lo han olvidado y siguen reivindicando lo que, para ellos, es de justicia. La firma de 1986 incluía muchas promesas que ahora, según el portavoz de la Associació de Veïns i Veïnes de Nazaret, Julio Moltó, no se han cumplido.

Aquel convenio suponía la inversión de 250 millones de euros, entre fondos públicos y privados, que permitieron ganar 100 hectáreas de superficie operativa y de depósitos, con 1.500 metros de línea de atraque de 16 metros de calado. La ampliación fue todo un éxito: cada año pasan por el puerto más de cuatro millones de contenedores y el de Valencia es ya el quinto puerto en tráfico de contenedores de Europa y el 28º del mundo.

Nazaret sigue a la espera

Sin embargo, Nazaret sigue a la espera. Ahora, tras las promesas del alcalde de Valencia, Joan Ribó, aguardan a que se traslade la rotonda que hay en Nazaret, lindando con el Puerto, y que ha sido causa de inundaciones y otros perjuicios a los vecinos del barrio. Será desplazada hacia el mar, según fuentes consultadas por este diario, que apuntan que el anuncio del traslado podría ser inminente. También se liberará terreno para usos en beneficio de los vecinos de este enclave de Valencia, entre los que se incluyen una zona verde, huertos urbanos, la conexión con el Jardín del Turia y con el carril bici del Saler, tal como explicó el alcalde Joan Ribó tras la conclusión del Comité Asesor para el Impulso de la Integración Puerto-ciudad, que él preside.

No es el único frente que tiene abierto el Ayuntamiento en el «patio trasero marinero» de Valencia. También deberá enfrentarse a otro problema: la ZAL. La Zona de Actividades Logísticas se estableció a finales de los años 90 y acabó con buena parte de la huerta, según Moltó. Además, en el año 2004 se urbanizó la desembocadura del río sin adecentar su cauce y provocando inundaciones. En 2007 se construyó un circuito de Fórmula 1 que condicionó el PAI del Grao, llamado a mejorar la unión entre Nazaret y el resto de Valencia. Además, la línea 2 de Metrovalencia, que había de unir el centro de la ciudad con el barrio marinero, cayó en el abandono y el pasado año Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana retiró las vías que atravesaban la rotonda del Saler, junto al centro comercial y al Pont de l'Assut d'Or, en mal estado tras el paso de miles de coches sobre ellas.

El barrio ha recibido ciertas contraprestaciones. Un nuevo polideportivo, el centro de servicios sociales, un centro de mayores, una biblioteca, el centro de salud y un centro juvenil son algunas de ellas, pero los vecinos insisten en la playa, que ha acabado adquiriendo cierto cariz mítico. Todas sus esperanzas están puestas en el PAI del Grao, que prevé la urbanización del espacio que separa el barrio de la ciudad y la creación de esa playa artificial que ha de devolverles el mar, que se ubicará entre el Puente de Astilleros y el que se construirá frente a la calle Mayor. Tendrá un canal de agua de mar abastecido por estaciones de bombeo. Nazaret volvería así a los tiempos en que la playa aún se podía utilizar. En los años 80, la playa cayó en desuso porque la desembocadura del Turia ensuciaba el agua junto a ella, de forma similar a como ocurre aún más al sur en las playas adyacentes a la gola de la Albufera.

Los vecinos reclaman, en definitiva, un parque marítimo junto a la desembocadura histórica del río que permita unir el Jardín del Turia con el propio río y la playa. De hecho, en la última reunión mantenida con el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, Vicent Sarrià, le insistieron en esta necesidad. El Consistorio ha asumido las reivincidaciones reivindicaciones de la entidad. Según fuentes municipales, el Ayuntamiento vio con buenos ojos la petición de ampliación de las aceras del puente de Astilleros, junto a la zona de Cantarranas, para reducir el número de carriles de la pasarela dentro del proyecto de unir el río con el mar de nuevo a través de Nazaret. Se trata da de una reivindicación antigua de los vecinos.

Según Moltó, Sarrià recibió sus propuestas «con buena predisposición, lo que es un cambio agradable tras 24 años de gobierno del PP donde nos decían que habláramos primero con el puerto», comentó Moltó. En este caso, el Ayuntamiento ha iniciado las conversaciones con la Autoridad Portuaria para, en la medida de lo posible, mejorar la conexión de Nazaret tanto con el mar como con la ciudad.