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Ribó recibe en el Consistorio a tres 'reinas magas' de una cabalgata republicana

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El alcalde Ribó, ayer, junto a las tres 'reinas magas' en el balcón municipal. :: efe/juan carlos cárdenas

  • PP y Ciudadanos cargan contra la «crispación social» y el «espectáculo burlesco y provocador» por la apertura del balcón municipal para el acto

El recibimiento ayer del alcalde Joan Ribó a tres 'reinas magas' (Magues de Gener) en el balcón del Ayuntamiento que encabezaban una cabalgata laica y republicana organizada por la Sociedad Coral El Micalet, en recuerdo de una similar celebrada en 1937 por el solsticio de invierno, provocó una polvareda política a dos días de la Noche de Reyes Magos.

La asociación decidió cerrar con este acto la llamada Semana de la Infancia. «Las tres magas, Libertad, Igualdad y Fraternidad, representan tres principios básicos de nuestra manera de ver el mundo: libertad para poder expresar todas las ideas, igualdad ante la ley y la sociedad, por encima de razas, creencias y sexo, y fraternidad para compartir con aquellos que nos necesitan todas las maravillas del mundo», se indicaba en la presentación del desfile desde Guillem de Castro hasta la plaza del Ayuntamiento.

Las tres mujeres, ataviadas con trajes de fantasía, llegaron al Consistorio en una calesa, tras encabezar una cabalgata donde no faltaron las muixerangas y la música.

Las 'reinas magas' saludaron desde el balcón municipal, donde hubo hasta discursos de los protagonistas. El alcalde Joan Ribó les dio la bienvenida y recordó que «con vuestra presencia, magas, queremos comenzar a recordar y celebrar un aniversario: los 80 años de Valencia como capital de la República allá por 1937. Este año es el aniversario del alzamiento del general Franco y del comienzo de la barbarie que significó la Guerra Civil y el franquismo».

Ribó añadió que «35 años después de la llegada de la democracia, seguimos siendo el segundo país del mundo en número de desaparecidos, sólo después de Camboya». El acto acabó con el alcalde fotografiándose con parte de los asistentes y la formación de varias torres de los grupos de muixerangas.

Poco después llegó la primera reacción de los grupos municipales. La concejal del Partido Popular Beatriz Simón lo consideró un «espectáculo burlesco y provocador», para considerar que «lo sucedido es una ofensa a nuestras tradiciones; el señor Ribó ha querido escenificar su repudia personal hacia la Navidad y los Reyes Magos». Fuentes cercanas al gobierno municipal reiteraron que «se trata de un acto organizado por la Sociedad Coral El Micalet y los concejales del PP deberían ponerse en contacto con ellos y explicarles con qué argumentos se debería vetar la actividad que ha organizado una entidad de la sociedad civil».

Simón añadió por su parte que «en lugar de ocuparse de los problemas de los valencianos, el señor Ribó sigue estancado en 1937, cuando los españoles, y en especial los jóvenes, ya hemos dejado atrás una época histórica de la que nadie puede sentirse orgulloso», manifestó. Sobre el recibimiento de las 'reinas magas' en el balcón municipal y de los discursos posteriores, desde el gobierno municipal consideraron que «el alcalde ha de ser el de todos, e igual que recibe a los jóvenes Taizé en un acto formal en el hemiciclo, también recibe una actividad multitudinaria como la cabalgata de esta mañana, en este caso en el balcón».

No fue visto así desde las filas populares. Simón subrayó que «la performance es una provocación más del señor Ribó dentro de su estrategia por cambiar a su antojo personal las tradiciones, muchas de ellas milenarias, de los valencianos, como la de los Reyes Magos de Oriente».

La concejal de Ciudadanos Amparo Picó criticó en redes sociales que «una vez más, el tripartito de Compromís, Valencia en Comú y PSPV faltan al respeto a nuestra cultura y tradiciones valencianas ofendiendo a miles de personas con sus constantes salidas de tono y golpes de efectos tan oportunistas como ofensivos y desafortunados. Y luego dicen que no causan crispación social y malestar entre los valencianos. Es vergonzoso y lamentable».

Refugiados de Oriente Medio

La cabalgata infantil acudió al Ayuntamiento desde la sede de la sociedad coral, en Guillem de Castro al ritmo de la muixeranga, con gigantes y cabezudos de formaciones como 'Gegants de Benimaclet' o 'Gegants i cabuts de Benetússer', grupos de danzas como 'L'Esvaraeta' y pequeñas torres humanas compuestas por un adulto y un niño de entidades como 'Jove muixeranga de València' y 'Muixeranga de València', en el que participan niños de dos a trece años, según explicaron sus responsables. También formaba parte de la comitiva un espectáculo de percusión y danzas africanas a cargo de 'Els cucs de Velluters'.

Ribó dijo por último en su intervención que «en 1937, el desfile de las magas tenía un objetivo fundamental: los niños que huían de la Guerra Civil española. Mucho nos habría gustado que hoy estuvieran con nosotros algunos de los incontables niños que huyen de la barbarie de las guerras del Oriente Medio. Pero no, pese a la voluntad solidaria de la inmensa mayoría de los valencianos los refugiados no han llegado a Valencia. Los que gobiernan el Estado español, lo que gobiernan Europa algún día habrán de explicar su actitud insolidaria».