Las Provincias

Sensores y cámaras para controlar la actividad de los mayores en sus casas

  • Dos empresas valencianas han implantado un programa piloto en el domicilio de cinco ancianos

Muchos mayores viven solos en sus casas, y aunque puedan mantener gran parte de su autonomía e independencia, necesitan de ciertos cuidados. Es por ello que dos empresas valencianas, Iniciativa Social Integral y Tecnología para la Salud y el Bienestar (TSB), están llevando a cabo un programa piloto, financiado por el Gobierno y la UE, que permite monitorizar mediante una cámara y sensores la actividad de los mayores.

“Nuestro proyecto facilita herramientas y dispositivos que, por un lado, mejoran la calidad de vida de los cuidadores y familiares, y además, estamos desarrollando herramientas de soporte para ellos; tratamos de detectar cuándo ellos tienen una sobrecarga y les facilitamos soluciones y remedios”, explicó Mario Lecumberri, coordinador del proyecto.

“Los familiares están descubriendo que algunas veces las personas mayores no les dicen toda la verdad sobre sus rutinas, y por otro lado les permite estar tranquilos a ellos al saberse monitorizados una serie de actividades diarias, como abrir y cerrar la puerta, poner en marcha el microondas, pasar por el pasillo o usar la nevera”, añadió.

El proyecto se encuentra, en su segunda fase, instalado en cinco domicilios de Puçol, Meliana y Valencia. “Todo lo que sea innovar y apoyar al cuidador, que es el objetivo de este proyecto, nos parece genial”, apuntó Mar Pazo, regidora de Bienestar Social del Ayuntamiento de Puçol.

“Hay mayores que no quieren vivir con sus hijos, que no quieren abandonar sus casas, y al otro lado están sus hijos o nietos, que no están tranquilos; este proyecto canaliza un poco ambas versiones y les ayuda a unos a estar tranquilos y a otros a mantenerse en su vivienda”, agregó.

Una de las personas que tiene este sistema instalado en su casa es Antonia Martínez, una vecina de la playa de Puçol que acaba de cumplir 92 años. La esposa de su nieto es la encargada de atenderle cuando puede, aunque Antonia prefiere mantener su autonomía y seguir residiendo en su domicilio junto al mar.

“No sabía si a la abuela le iba resultar incómodo porque un poco te quitan intimidad, pero como lo pusieron en marcha enseguida y ella apenas se ha dado cuenta de que está, la verdad es que se le ha hecho fácil, y a nosotros más”, explicó Mari Carmen, nieta política de Antonia. “Al ser vía Wi-Fi puedes acceder desde cualquier dispositivo con internet; estás de viaje y estás tranquilo porque estás viéndola”, añadió.

“Estoy contenta porque estoy más segura, no estoy sola, creo que alguien me vigila; me encanta ver a mi familia, pero saber que no estoy sola y que si me pasa algo no voy a estar sola, que ya me ha pasado a veces”, comentó Antonia.

“A veces no sabía si realmente estaba bien o no, ellos a veces te dicen que están mal y sufres por ellos; con este sistema te das cuenta si realmente están mal y así puedes actuar”, apuntó su nieta.