Las Provincias

PP y Ciudadanos cargan contra el tripartito por la retirada de los símbolos católicos

Una de las secciones del cementerio General, en una imagen reciente. :: jesús signes
Una de las secciones del cementerio General, en una imagen reciente. :: jesús signes
  • El obispo auxiliar de Madrid califica la medida municipal de «totalitaria» y pide respeto a la fe de los creyentes

La polémica por la retirada u ocultación a la vista de símbolos cristianos en el tanatorio y el crematorio municipal llegó ayer al pleno. Los dos partidos de la oposición arremetieron contra el tripartito por esta decisión, que «ha creado un problema donde no lo había», según el portavoz del PP, Alfonso Novo, mientras que el concejal de Ciudadanos Manuel Camarasa aludió a que «no podemos crear divisiones ni confrontaciones sobre asuntos que no son de controversia en la actualidad».

Ambos ediles pidieron la palabra en el turno de ruegos y preguntas al término del debate, el primero para pedir al gobierno municipal que preste atención a temas más urgentes, como la educación, el paro y la sanidad, entre otros. «La gran mayoría de la población vive y practica las creencias católicas, incluso sin ser practicantes. Esto es un debate artificial que distrae la atención de la gente. Desde Ciudadanos apostamos por el mantenimiento de estos símbolos y aquellos familiares directos que estimen lo contrario están en su derecho de pedir que no sean visibles».

El portavoz de los populares recordó que «más de 40.000 personas han firmado en contra de lo que consideran una decisión errónea por parte del alcalde», para insistir en que «nunca se había recibido queja o protesta al respecto».

La ocultación de símbolos cristianos se inició hace dos meses con la colocación de una cortinilla en la vidriera colocada en una de las paredes del crematorio, así como la retirada de una imagen de San Francisco, sustituido por un cuadro del lago de la Albufera.

El edil popular subrayó que existe una sala laica en el tanatorio del cementerio General para «aquellos que quieran despedir a sus seres queridos sin la presencia de elementos religiosos». El aforo de esta estancia es de 80 personas, por lo que Novo señaló que «no entendemos cuáles son las razones que han llevado al actual equipo de gobierno a querer retirar los símbolos religiosos del tanatorio y el crematorio».

La concejal de Cementerios, Pilar Soriano, dijo que «no puede haber un cambio de actitud desde el momento en que lo que hago es que se cumpla la Constitución, está todo contemplado en la Carta Magna; las acciones se hacen con el principio de normalidad democrática y en el principio de aconfesionalidad del Estado». Dijo que se trata de un «derecho de cualquier ciudadano, sean 3.000 o una única persona», para destacar que «la capilla sigue igual, con los horarios de misa como antes, no ha habido cambios», en referencia al pequeño templo situado en el acceso principal.

Otra voz crítica con la decisión del tripartito surgió en el Arzobispado de Madrid. El obispo auxiliar y nuevo arzobispo de Burgos, Fidel Herráez Vegas, opinó que este tipo de iniciativas son, a su juicio, «propias de actitudes totalitarias».

«Los poderes públicos tienen que respetar las creencias y la fe de los ciudadanos, a ver si nos acostumbramos. Si los ciudadanos lo quieren, y lo quieren razonablemente, no por capricho, ¿por qué se lo va a quitar alguien que está para organizar el bien común y no para dar cauce a determinadas ideas que tenga?», se preguntó.

Herráez destacó que los católicos «también son ciudadanos» y no se les «puede imponer la ausencia de símbolos religiosos», para añadir que «el Estado es aconfesional, de acuerdo, pero los ciudadanos no, a ver si nos acostumbramos a esto. Por eso el Estado tiene que facilitar a los ciudadanos que expresemos nuestra fe en lugares públicos», insistió. Soriano dijo por último que queda por decidir cómo se cubrirá la gran cruz que preside el tanatorio y una vidriera de la Ascensión.