Las Provincias

Los arquitectos proponen un concurso de ideas para restaurar la Casa del Relojero

La conocida como Casa del Relojero, junto al solar vallado. :: irene marsilla
La conocida como Casa del Relojero, junto al solar vallado. :: irene marsilla
  • Los expertos aplauden la iniciativa municipal de rehabilitar el inmueble pero piden que se estudien las necesidades del barrio para su uso

Unanimidad entre los arquitectos valencianos sobre la rehabilitación de la conocida como Casa del Relojero, el edificio abandonado desde hace años en la calle Micalet. Los expertos consultados por LAS PROVINCIAS aplauden la intención del Ayuntamiento de realizar los trabajos de recuperación el próximo año pero piden que se tengan en cuenta las necesidades de Ciutat Vella a la hora de definir el uso final del inmueble.

Todos coinciden también en plantear al Consistorio la convocatoria de un concurso de ideas para la rehabilitación del edificio histórico, cuyo escudo fue declarado recientemente Bien de Interés Cultural (BIC) por la Conselleria de Cultura. «El planteamiento tendría que salir de un concurso de arquitectos, que fuesen los especialistas quienes planteasen qué hacer con este espacio, siempre con la premisa de respetar la trama urbana», reflexionó el presidente del Colegio de Arquitectos de Valencia, Mariano Bolant.

A su juicio, «debería ser un elemento que genere, que haga ciudad, pues está en un punto especial», en referencia a las miles de personas que transitan por esta calle, tanto turistas como vecinos del cap i casal. Para Bolant, «se podría plantear una plaza y un espacio que tuviese un uso social». «Pero siempre con proyectos que salgan en concursos públicos y abiertos», remarcó.

Una idea que también comparte el arquitecto Tito Llopis, del estudio Vetges Tu i Mediterrània y cabeza visible del proyecto de remodelación de la plaza Redonda, por el que obtuvo un premio nacional. «Es bueno que los arquitectos planteen el modelo de ciudad y eso puede hacerse trasladándolo a un concurso de ideas, hacerlo con detenimiento». Para la Casa del Relojero, cubierta con mallas de protección para evitar la caída de cascotes, Llopis apunta a un doble reto. Por un lado, «mantener el edificio y, por otro, resolver un problema de falta de espacios públicos en el barrio». A lo que habría que añadir las peculiaridades del inmueble, que tiene forma de 'ele'.

Para el representante de Vetges Tu habría que tener en cuenta también la construcción en la calle Subida del Toledano. «Aunque se considere un proyecto menor, por las dimensiones de la manzana, es clave para resolver un problema urbano junto al Micalet», comentó.

Por su parte, el arquitecto Javier Domínguez, responsable del plan director del Palacio del Temple o de las intervenciones en los hoteles Palau del Mar y Marqués de Caro, reclama un «nuevo modelo de gestión global y unitario del centro histórico para poner en valor su riqueza museológica y educativa, pues no hay que olvidar que está junto a la catedral».

Descartado el derribo, «que debe ser siempre el último recurso por el daño a la memoria histórica», Domínguez pide al Consistorio que recurra a «la participación ciudadana, a la transparencia y a un concurso de arquitectos, como en otras comunidades» para actuar sobre la Casa del Relojero y «sobre el resto de solares abandonados que hay en El Carmen».