Las Provincias

El casino Monte Picayo cerrará en octubre y se trasladará a Valencia

  • Cirsa pretende reubicar a los 40 trabajadores del local de Puçol en la moderna sala de juegos de la empresa en Cortes Valencianas

El histórico casino Monte Picayo de Puçol, perteneciente al grupo Cirsa, cesará su actividad el próximo mes de octubre y trasladará a toda su plantilla, unos cuarenta trabajadores, al casino que el grupo tiene en Valencia.

Según explicó el director corporativo del grupo Cirsa, Pablo Llorens, en los últimos tres años el casino ha sufrido una «constante disminución del número de visitantes, lo que ha conducido a pérdidas económicas continuadas que han hecho inviable su continuidad».

Llorens señaló que están en negociaciones con los sindicatos para acordar el cierre de las instalaciones. Apuntó que, probablemente, sea el próximo mes de octubre, aunque todavía no se ha determinado la fecha exacta en la que el célebre local finalizará definitivamente su andadura.

El directivo destacó que todos los trabajadores, alrededor de cuarenta, mantendrán su empleo, ya que les han dado la alternativa de trasladarse y pasar a formar parte de la plantilla del Casino Cirsa ubicado en Valencia. «Esta operación permite a la compañía salvaguardar el empleo del casino de Puçol y evitar unas pérdidas económicas continuadas al grupo».

El Casino Monte Picayo se convirtió en sala anexa al Casino de Valencia con la apertura de este último en el año 2010 en la avenida Cortes Valencianas.

El Casino Monte Picayo fue el segundo que abrió en España y su nombre, un sinónimo de glamour y diversión. Fue en la década de los setenta y en 2009 la sala celebró su trigésimo aniversario con una exposición que recordaba su larga historia.

Innumerables personalidades y artistas de Valencia y el resto de España pasaron por sus instalaciones. Eugenio, Karina o Lucho Gatica son sólo algunos de los que actuaron en Puçol.

En el casino funcionaron algunas máquinas que hoy son considerada reliquias en el mundo de los juegos de azar por la ausencia de componentes eléctricos. Sus primeras cámaras de seguridad, por ejemplo, funcionaban con películas que tenían que ser reveladas.

Por sus vistosas estancias pasaron Juanito Navarro, Sancho Gracia, María Jiménez, Bertín Osborne, Juan Pardo, Paco Valladares, Mary Santpere, Arévalo o Don Pío. Además de las míticas verbenas del primer jueves de julio, fueron famosas las capeas con profesionales como El Soro o personajes como Máximo Valverde.

El Monte Picayo representó el más alto glamur en los 80 y principios de los 90. Sólo en ese año desfilaron por sus estancias Gina Lollobrigida, Glenn Ford, Jerry Lee Lewis, el príncipe Eduardo, Nicolas Ceaucescu, Romina y Albano, Gloria Gaynor o la Reina Sofía.