El Valencia Basket no disputará hoy la segunda final de la Supercopa de su historia -en dos participaciones-, pero la derrota ante el Barcelona Regal, sobre el papel previsible en cuanto al favoritismo, no fue lo peor que el conjunto valenciano se trajo de Zaragoza. A Thomas Kelati le falló la rodilla izquierda en un gesto defensivo, a cuatro minutos del final de la primera parte, y cayó lesionado. En un primer diagnóstico tiene afectado el ligamento lateral interno pero serán las pruebas que le realizarán mañana en Valencia las que determinarán si la lesión ha llegado al ligamento cruzado. Si el temor del cuerpo médico se confirma, el peaje de la Supercopa será carísimo para el Valencia Basket a una semana del comienzo de la Liga Endesa. «Tiene pinta de poder ser muy grave», se lamentó el propio Perasovic tras el partido.
Aunque la jugada de la lesión del americano fue fortuita, el cabreo se instaló en el banquillo del Valencia Basket porque en las dos jugadas anteriores Abrines e Ingles dieron dos sustos resbalando en la misma zona mojada. Durante la segunda parte, el delegado Alfonso Castilla hizo constar la protesta a Pérez Pizarro, árbitro principal, e incluso el utillero saltó en varios parones a limpiar con una toalla las zonas más mojadas por el sudor. Una imagen inédita en un torneo que siempre se ha caracterizado por cuidar todos los detalles. El parquet es tan importante en el basket como lo es el césped en el fútbol. Que se lo pregunten hoy a Kelati.
En lo deportivo, al Valencia Basket le lastró una muy mala entrada de partido (20-7 para el Barça en los primeros siete minutos) y no saber mantener la cabeza fría en el momento decisivo. Los taronja empataron el encuentro (60-60) con una bandeja de Markovic, a 5.43 para la finalización, pero el equipo se nubló desde entonces en ataque. Y eso ante un equipo de la experiencia del blaugrana es la muerte segura. Lorbek y Mickeal olieron la sangre del rival y lideraron una dentellada final (17-3) incontestable para los valencianos. El Barça disputará hoy la final con el Real Madrid, que venció 64-72 al CAI.
Los hombres de Xavi Pascual dominaron a placer el primer cuarto, merced al poder interior de su plantilla, con Tomic como referencia. Con la ayuda de Mickeal e Ingles, y la irrupción de Jawai, los catalanes abrieron brecha (20-7) ante un impotente Valencia Basket.
Ni Markovic ni San Miguel lograron encontrar el ritmo adecuado para que los taronja entraran en juego. Cuando la bocina indicó el final de los primeros diez minutos lo mejor para los valencianos fue, visto el nivel, el marcador (22-12).
El Valencia Basket no aprovechó, en el inicio del segundo cuarto, que la segunda unidad del FC Barcelona estaba en pista pero comenzó a remontar el vuelo de la mano de Faverani. El brasileño volvió a demostrar, en tan sólo unos minutos, que está llamado a convertirse en una referencia interior dentro de la ACB. Ocho puntos consecutivos de Vitor acercaron a los suyos en el marcador (26-18).
Xavi Pascual dio entrada de nuevo a Jawai para que ejerciera de 'anti Faverani' y el australiano cumplió con su tarea. Pero Pau Ribas abrió otra vía de agua en la defensa catalana con un triple (30-24) que, por primera vez, hizo que el Barça se acordara de las dos derrotas en pretemporada con los valencianos. Entonces llegó la lesión de Kelati. Y sus compañeros se dieron cuenta al instante que podía tratarse de algo muy grave. Ese 'bajón' mental que supuso la retirada de Thomas le duró al equipo hasta el final de la primera parte (38-32).
El Barcelona comenzó el tercer cuarto como el primero, mandando en la pintura de la mano de Tomic. Un despiste del técnico catalán, que no retiró al croata cuando cometió su temprana tercera falta, condenó al pívot al banquillo con la cuarta. Lorbek tomó el relevo de su compañero pero Lishchuk, con un triple, volvió a poner en el partido a los suyos (50-44). Cuando parecía que los hombres de Perasovic se iban a marchar al último cuarto con el marcador ajustado, tras un parcial de 3-10, un triple final de Abrines estiró de nuevo la renta del Barça (57-49).
Y el 'momento Abrines' se convirtió en un parcial de el 6-0 porque Álex abrió el último cuarto con otro triple calcado (60-49). Rafa Martínez contestó al instante y los valencianos volvieron a creer. Tanto fue así que, un parcial de 0-11, empató. Pero, tras el 60-60, al Valencia Basket se le hizo de noche.





