El vicealcalde, Alfonso Grau, informó ayer de que los escoltas que acompañan a los concejales del equipo de gobierno se reincorporarán a sus destinos a partir del próximo 1 de octubre, después de que los ediles hayan decidido renunciar a este servicio.
Grau, según un comunicado del Ayuntamiento, indicó que los vehículos que utilizaban los escoltas y los concejales en sus desplazamientos pasarán a formar parte del parque móvil municipal.
Según explicó, esta medida «obliga» a realizar algunos ajustes porque si algún concejal se desplaza con su vehículo particular «tendrá que disponer de un sitio para aparcarlo y hay que estudiar dónde».
El vicealcalde rechazó que los concejales delegados vayan a viajar en autobús e informó de que, como ocurre con el resto de ediles, «dispondrán de una tarjeta para facilitarles el aparcamiento en los edificios municipales», en referencia al entorno de la Tabacalera y la plaza del Ayuntamiento.
La utilización de los vehículos estará sujeta a un orden de jerarquía, como adelantó hace escasas fechas la alcaldesa Barberá. La primera autoridad local, junto con el vicealcalde, serán los únicos que mantengan protección policial y coche de escolta, mientras que el resto de ediles tendrán que acudir al parque móvil, donde primero serán los portavoces, después los concejales delegados y, en último lugar, el resto de los ediles. Al actual garaje se añadirán los Ford Mondeo que ya no prestarán servicio policial, mientras que se ha suspendido ya el concurso para adquirir en renting un total de 17 vehículos Ford Fiesta por 388.000 euros.
Los tres grupos de la oposición municipal renunciaron a llevar protección policial al principio del mandato. Desde entonces utilizan vehículos del parque móvil. La situación volverá a ser la misma que a mediados de los años 90, antes de que se adoptara la decisión de que los ediles llevasen guardaespaldas por la amenaza terrorista de labanda asesina ETA.













