El metro de Valencia está de estreno. Ayer mismo ponía en servicio para las líneas 3 y 5 uno de los nuevos convoyes equipados con las últimas tecnologías y mayor accesibilidad para personas con movilidad reducida que ha diseñado la sede valenciana de Vossolh.
Este es el primer convoy que se incorpora de los 22 nuevos adquiridos en la factoría de Albuixech desde 2010 y que estaban guardados en la terminal Valencia sur. En principio se habían previsto para la ampliación de Ribarroja y para mejoras de servicio en otros puntos, pero finalmente circularán en las citadas líneas.
Aunque la obra de infraestructuras de la ampliación de Manises a Ribarroja ya está hecha, falta invertir 8 millones de euros en la superestructura, en aspectos como la señalización y avisos de seguridad. Como no se dispone de este dinero, se ha optado por utilizar los convoyes en líneas ya en marcha.
Las nuevas máquinas, de la serie 4.300, se utilizarán indistintamente para el trayecto que une Rafelbunyol con el aeropuerto de Manises; y para el de Torrent o Marítimo-Serrería al aeropuerto.
El objetivo es que paulativamente estos meses se vayan sumando el resto de máquinas. Según detallan desde Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), a principios de 2013 se habrá completado la renovación. Se pondrán en servicio 18 nuevos y se quedarán otros cuatro en reserva para poder hacer frente a posibles averías o necesidades de mayores servicios.
Cabe destacar que los 22 nuevos trenes, que se han ido entregando progresivamente desde 2010 hasta ahora y que ya van a comenzar a funcionar, han supuesto una inversión a la Conselleria de Infraestructuras de 148.909 euros.
La velocidad máxima es de 80 kilómetros por hora e incorporan los últimos adelantos de ayuda a la conducción y al mantenimiento. Son trenes accesibles; con puertas antiaprisonamiento; pilotos exteriores e interiores para indicar apertura y cierre a personas con deficiencia auditiva; y los anuncios acústicos se leerán en teleindicadores.
Aislamientos
También cuentan con prestaciones como aislamiento acústico en los coches, aire acondicionado independiente para la cabina del conductor y compartimento de viajeros o vídeo vigilancia. Con esta actuación, FGV moderniza totalmente el parque móvil de trenes, que tendrán una antigüedad máxima de cinco años (de 2007, en el caso de la línea 1; y de 2012, en la 3 y 5). En cuanto a los 18 convoyes que se van a retirar, cabe destacar que datan de 1995 y que FGV quiere venderlos a terceros países.
Esta misma semana una delegación de la empresa ha viajado a Berlín, donde se está celebrando del 18 al 21 de septiembre la feria Innotrans (especializada en transporte y tecnología) para establecer contactos y ofertar la maquinaria.
Además, buscan mercado en Centro y Sudamérica, siguiendo el ejemplo de otras entidades, como Feve, que ya ha vendido 13 trenes para la línea San José de Costa Rica-Cartago por más de 10 millones de euros o Metro Madrid, que ha vendido a Buenos Aires cuatro trenes por valor de 4,2 millones de euros.














