La alcaldesa Rita Barberá apoyó ayer con sus palabras la iniciativa de la empresa concesionaria de la nueva terminal remota del puerto, Valencia Passenger Services, de utilizar parte de la dársena interior de la Marina para el amarre de cruceros de lujo, de hasta 150 metros de eslora y una capacidad de unos 200 pasajeros.
«Que sea el edificio de Chipperfield el que dé la bienvenida y despida a los cruceristas tendrá mucho valor», dijo en su discurso pronunciado en la inauguración oficial de la terminal, en la antigua estación marítima.
Es uno de los proyectos que se incluirá en el plan de usos de la Marina, ahora en plena elaboración y donde no hay grandes impedimentos técnicos, sostuvo el concejal de Deportes, Cristóbal Grau. Hay que ver el calado de los buques y si la anchura del canal es suficiente para la maniobra, aunque todo esto se probó con éxito en la pasada Copa América de vela.
No en vano, la propia Barberá citó como ejemplo el 'Rising Sun', de 138 metros de eslora y propiedad del magnate Larry Ellison, dueño del equipo BMW Oracle, actual poseedor de la Jarra de las Cien Guineas. Con ese precedente, no tendrían que haber problemas para propiciar la llegada de estos cruceros.
Grau indicó que se trata más de una cuestión administrativa, sobre todo por los permisos que debe conceder Capitanía Marítima. «Una cuestión es el amarre de un megayate y otra muy distinta es la llegada de un buque de pasajeros».
No obstante, su opinión es que los concesionarios de la terminal «conseguirán su propósito; desde el Consorcio les ayudaremos en todo lo que sea posible». La nueva terminal se ha estrenado ya con dos embarques, aunque será el próximo día 29 cuando entre en servicio de manera regular, precisamente con la llegada de barcos de la compañía Pullmantur, que harán escala en la ciudad por primera vez.
Barberá aprovechó para pedir al presidente del Puerto, Rafael Aznar, la «máxima celeridad» en la cesión de la Marina al Ayuntamiento y al Consorcio, para poder entonces desarrollar en plenitud el plan de usos, con arrendamientos que llegarán hasta los 35 años y más actividades en la dársena.
Calificó la apertura de la nueva terminal como el «primer proyecto empresarial de la nueva etapa del Consorcio» y destacó que «se convierte en una muy novedosa y muy hermosa nueva puerta de la ciudad». Valencia Passenger Services está formada por las consignatarias Bergé, Pérez&Cia, Roca Monzó y Transcoma, que «siempre han creído, potenciado y luchado por situar a Valencia en el mapa de los itinerarios de cruceros», según aseguró la gerente, Cristina Rodríguez.
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, comentó que la terminal es una infraestructura de gran importancia en la oferta turística de la Comunitat. En los siete primeros meses de este año, Valencia ha recibido 198 cruceros y 278.078 cruceristas.
Otras cifras fueron ofrecidas por Barberá y la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, al destacar que el turismo de cruceros ha pasado en los últimos diez años de 10.000 pasajeros a los 500.000 con que se prevé cerrar el año tras haber experimentado un crecimiento del 52,1% en el último ejercicio.
La primera autoridad local pidió celeridad en la cesión del puerto para que sirva de «acicate a otros emprendedores y que inviertan en cualquiera de las posibilidades que tiene la Marina», para insistir en que todo el frente de la dársena que recae a la antigua terminal «está pidiendo que tengamos servicios para los cruceristas».
Por último, citó también al director general del Consorcio Valencia 2007, en el trabajo de formalizar lo antes posible la cesión de las propiedades portuarias al Consistorio y la citada entidad, lo que se ha previsto para este año.
Una parte del discurso de la alcaldesa fue interpretado por algunos de los presentes dentro de la clave de la ampliación del Palacio de Congresos aún sin adjudicar, discutida ahora por sectores empresariales a pesar de que fue aprobada el pasado noviembre. Barberá instó a la sociedad y al sector empresarial a «no tener miedo a crecer, ni a diversificar la oferta de la ciudad en este variado y exigente sector que es el turismo».













