Las aguas bajan revueltas en Alboraya por el itinerario de los bous al carrer que la semana pasada se llegó a modificar, tras las protestas de los vecinos que reclamaban trasladar el recorrido del centro a una zona menos habitada para no generar molestias a los afectados durante cinco sábados consecutivos.
Tras la agresión que sufrió la primera teniente de alcalde y concejala de UPPA, Mamen Peris, la semana pasada, se ha abierto un cruce de acusaciones en el seno del equipo de gobierno y entre los vecinos que están a favor y en contra.
La negativa de la concejala de Fiestas, Àngels Belloch, de firmar el recorrido definitivo del pasado sábado, y que se repetirá en principio esta semana, ha sido una gota más en este desencuentro político. El grupo parlamentario Compromís ayer mostró su apoyo a sus ediles de Alboraya, a través de la portavoz Mònica Oltra. Ayer las peñas estaban convocadas a una reunión en el ayuntamiento para buscar soluciones al conflicto.







