Catarroja ha pasado de conseguir la Escoba de Oro en 2010 a la ciudad más limpia a mostrar su peor cara durante las fiestas patronales. La huelga indefinida de los trabajadores del servicio de recogida de residuos ha puesto en entredicho este título.
Ayer muchos contenedores aparecieron volcados e incluso un depósito subterráneo, ubicado junto al colegio San Antonio, permanecía totalmente abierto y con la tapa sobre la acera, con el evidente peligro que esto supone para los ciudadanos.
Los vecinos reclaman soluciones inmediatas que ponga fin al hedor que se desprende de las bolsas acumuladas en los contenedores y que se extiende por las calles, llegando incluso dentro de los comercios. La plaza de El Charco, por ejemplo, parecía el sábado un vertedero con las bolsas escampadas por las aceras y los residuos calentándose al sol sirviendo de comida para animales. «Esto es insoportable», comentaban los vecinos de esta barriada que el sábado se quedó sin recoger por los servicios mínimos. El domingo esta situación se trasladó a la otra parte de la carretera.
Ante esta situación, el Consistorio ha elaborado un informe técnico en el que se constata que la empresa no cumple con los servicios mínimos obligatorios, mientras los trabajadores argumentan que se cumplen «a rajatabla». A pesar de ello, el Consistorio catarrojense solicitó ayer a la dirección general de Trabajo de la Conselleria autorización para realizar, con carácter urgente, los trabajos de recogida directamente por el Ayuntamiento o a través de una contrata específica, «con el objetivo de evitar una situación de emergencia de salud pública, relevando para tal caso a la empresa Valoriza debido a su incumplimiento tras seis días de huelga», explican.
Desde CC.OO se advierte de que lo único que pretenden los trabajadores con esta movilización es «defender su derecho a unas condiciones laborales y económicas dignas», con un sueldo de 503 euros y una jornada laboral de 40 horas semanales. La plantilla atribuye la responsabilidad «a la empresa Valoriza y al Ayuntamiento de Catarroja, que ha reducido de manera significativa la partida presupuestaria asignada al servicio».







