Los recortes aplicados en los últimos meses por el Consell parecen haber frenado la escalada de la deuda pública valenciana. La Comunitat acumuló en el segundo trimestre un endeudamiento de 21.364 millones de euros, seis millones menos que en los tres meses anteriores. Es la única autonomía que mejora, si bien de forma muy reducida (0,028%), sus cifras de deuda, lo que no le permite bajar de la barrera de 21.300 millones de euros, que mantiene en los tres últimos trimestres.
Pese al descenso, la autonomía continúa siendo la segunda más endeudada de España en cifras totales y en relación a la riqueza regional. Sólo la supera Cataluña, con 43.954 millones de deuda, lo que supone un 22% del PIB (en la Comunitat es del 20,8%, sin variaciones respecto al primer trimestre de 2012).
Pese al respiro del último trimestre analizado por el Banco de España, la autonomía valenciana continúa engordando sus números rojos respecto al año pasado, con 272 millones de euros más. También aquí hay un dato favorable. Es la región donde menos ha crecido porcentualmente en el último año, un 1,28%, por debajo de la media nacional (10,9%). Ayer la Generalitat se aferró a estos dos datos para asegurar que la gestión que está llevando a cabo el Consell «está dando sus frutos». El conseller de Economía, Industria y Comercio, Máximo Buch, añadió que la administración valenciana «está realizando un importante esfuerzo por contener nuestro nivel de endeudamiento». En su opinión, los datos confirman que se está yendo por el buen camino.
La estadística del Banco de España se ha conocido un día después del aval ofrecido por el ministro de Economía, Cristóbal Montoro, a las medidas aplicadas por la Generalitat para no rebasar el objetivo máximo de déficit para este año. La evolución de la ejecución presupuestaria del Consell en el segundo trimestre ha sido de un 0,98% negativo del PIB regional. El porcentaje anual máximo permitido por el Gobierno al finalizar el año será de un -1,5%. Para el conseller de Economía, esto supone que la Comunitat «se mantiene dentro de los márgenes de cumplimiento exigidos». Pese a la dureza de las medidas, según reconoce Buch, el Consell está actuando «con rigor y aplicando importantes medidas de ajuste están demostrando ser las más acertadas».
Diferencias autonómicas
El tímido recorte de la deuda en la Comunitat contrasta con la evolución del resto de las autonomías. Cataluña, la primera región en volumen de deuda, la incrementó en un 3,5%, es decir, casi 1.500 millones más. No fue el mayor repunte. Destaca el incremento porcentual experimentado por regiones como Cantabria (11,6%, 151 millones más), Navarra (7,9% y 227 millones más) y Murcia (7,4% y un endeudamiento que aumenta en 214 millones). La deuda total de las autonomías se incrementó respecto al primer trimestre en 4.184 millones, es decir, un 2,8%.
También en la comparativa interanual la evolución experimentada por la Comunitat es más favorable que el resto de regiones. Los números rojos de la administración valenciana aumentaron en un 1,28% (272 millones), muy lejos del 9,5% de Cataluña (3.835 millones), el 15,5% de Madrid (2.298 millones) o el 14% (1.897 millones) de Andalucía, las cuatro regiones que más deben. Sólo una región mantiene un incremento de deuda interanual similar al valenciano. Se trata de Extremadura, con un 1,7% (36 millones más). Muy lejos quedan los repuntes de Navarra (48,4%, 947 millones) y País Vasco (32,9%, 1.771 millones), con diferencia los más abultados respecto al segundo trimestre de 2011.
Tras encadenar cuatro años y medio de incrementos, el endeudamiento del conjunto de las administraciones públicas (estatal, autonómica y local) sumó 804.388 millones de euros al final del segundo trimestre de 2012, el 75,9% del PIB y el nivel más alto de la serie histórica que arranca en 1990, según los últimos datos publicados por el Banco de España .
La deuda de las tres administraciones escaló tres puntos en el segundo trimestre y se acerca ya al nivel del 80% presupuestado por el Gobierno para este año. Un objetivo que podría verse vulnerado con creces si no se activa el fondo de rescate permanente (Mede), que permitiría sacar del cómputo de la deuda nacional los débitos derivados del rescate al sector financiero.
El Banco Central Europeo calcula que, aún si se cumpliera el escenario macroeconómico previsto por el Gobierno, retirar toda la ayuda bancaria ofrecida por los socios del euro (100.000 millones) elevaría el ratio de deuda sobre el PIB al 94% en 2015, para después iniciar un descenso que dejaría esa proporción en el 77% en 2020. Esa es la hipótesis optimista.
Si la economía española fuera a peor y la recuperación se hiciese esperar aún más la deuda pública del Estado alcanzaría en 2015 el 99% y apenas descendería hasta el 88% en 2020.
En el segundo trimestre del año el principal incremento (2,6 puntos) lo sufrió la deuda del Estado, que a finales de junio ya sumaba 617.504 millones, el 58,3% del PIB. Las corporaciones locales, por su parte, redujeron su endeudamiento una décima, hasta situarlo en 36.306 millones, el 3,4% del PIB.



