La imaginación a los museos. En la de 'Paco Roca. Dibujante ambulante', que podrá verse en el MUVIM hasta el 12 de octubre y que tiene a diario muchos visitantes, se abren nuevos caminos expositivos. La muestra tiene fantasía, humor, atrevimientos, exhaustividad, inesperados recovecos al final del trayecto...
En un recorrido general puedes ver lo esencial digamos en una media hora. Pero si el espectador dispone de tiempo y uno prefiere ver las cosas con detalle, entonces puede pasarse toda una mañana o una tarde muy entretenido con las obras expuestas en las vitrinas y muros, con los 'ninots' en la entrada de la Parpalló, los audiovisuales, los apuntes informativos (escritos en blanco sobre negro: se leen bien, con letra clara, y hay a centenares), los objetos (el Premio Nacional del Cómic 2008 al Goya 2012 ganado por Roca con su película de animación 'Arrugas' -que mereció asimismo el Goya al mejor guión adaptado-, su propia mesa de trabajo), las publicaciones con las que ha colaborado o sigue colaborando (LAS PROVINCIAS, Cartelera Turia, El Víbora, Básico, Cyber Fantasy, el homenaje al tebeo 'Tiovivo'.), carteles, trabajos inéditos o retratos de conocidos personajes, entre ellos un par de nuestro irrepetible compañero Ramón Palomar (autor de un espléndido texto en el catálogo: Ramón escribe muy bien).
Una completa panorámica sobre Paco Roca (Valencia, 1969), imprevisible, fecundo, 'molt treballador', un dibujante técnicamente perfecto -suelto, sencillo, capta inmediatamente la atención-, con un mundo propio y a menudo extraño ('Arrugas', las tiras de 'Memorias de un hombre en pijama' -publicadas en LAS PROVINCIAS de marzo a julio de 2011, luego editadas en libro por Astiberri Ediciones, o las novelas gráficas 'El juego lúgubre', de 2001, 'El faro', 2005, en blanco y negro, o 'Las calles de arena', 2009, entre muchas otras propuestas).
En el catálogo, el comisario de la exposición, Mac Diego, califica 'El invierno del dibujante' como otra de las grandes obras de Roca, «con un dibujo que convierte cada una de las viñetas en un ejercicio por sí misma, con una madurez en el color que crea atmósferas especiales, sensaciones de frío y calor».
Ramón Palomar recuerda en su texto las dudas que tenía Roca recién publicado 'Arrugas': «¿Tú crees que le interesará a alguien la historia de unos viejos en una residencia? Ay, Ramón, que igual se me ha ido la pinza.». No, no se le había ido la pinza. «Bueno, pues ya lleva seis (¿o son siete?) ediciones, consiguió el Premio Nacional y media docena de premios más. Sí, Paco, sí, no está todo perdido en este mundo banal de superproducciones infantiles».







