Mientras para la mayoría de los mortales los bebés vienen con un pan bajo el brazo, parece que el de Shakira -si es que existe- llega con una demanda. El abogado de la cantante ha confirmado que el exnovio de su clienta, Antonio de la Rúa, sí que la ha demandado, por mucho que él diga ahora que no.
Cuenta el letrado Ezequiel Camerini que De la Rúa «busca congelar activos sustanciales» de la artista «que son mantenidos en un banco». Vamos, que considera que parte de la fortuna de su ex le pertenece. La demanda, presentada en julio, ha sido «denegada por el juez, aunque el procedimiento sobre el fondo del asunto continúa», clarificó.
El litigio salió a la luz la pasada semana. Se contó entonces que el hijo del expresidente argentino pretende recibir unos 200 millones de euros, además de algunos de los inmuebles que en su día compartió con Shakira, en compensación por los más de diez años en los que dejó de lado su carrera para ayudarla a ella con la suya. El abogado de De la Rúa lo desmintió, aclarando que simplemente trataban de disolver una sociedad comercial, propiedad de ambos. Y siguen las contradicciones, porque Camerini dice que no existió tal sociedad.
¿Y Gerard Piqué? No sabe, no contesta. Ni de lo de la demanda ni de nada. El futbolista echó balones fuera en un programa de radio en el que declaró que lo del embarazo «es un tema privado». Así que ni mú sobre Ulicito. Sí mentó a Shakira, aunque solo fuera para defenderla de los que la responsabilizan de su bajo rendimiento: «Relacionar el mal juego con la vida privada no está bien. Es normal que se hable de mi pareja porque es una persona pública. Pero si juegas bien o mal, da igual la novia que tengas».






