«He cumplido sobradamente con el Terra i Mar, algo que ellos no han hecho». Concha Montaner hizo estas declaraciones en noviembre de 2004, después de meses de tensiones con Rafa Blanquer. Aquello sonaba a pistoletazo para una enemistad irreconciliable que, de hecho, ha durado casi una década. Hasta ahora. La saltadora de L'Eliana volverá a entrenarse con el técnico que la llevó en sus primeros años de profesional.
LAS PROVINCIAS ha publicado esta semana la intención de la atleta valenciana de cambiar algunos aspectos de su técnica de salto. En ese sentido, su primera decisión fue dejar al que había sido su entrenador esta temporada, Jerónimo Schwab. Montaner se marchó de vacaciones para deshojar la margarita: buscar un nuevo técnico o volver con alguno que ya conociese de una etapa anterior. La bomba es que el elegido sea Rafa Blanquer.
Al abrigo del valenciano se destapó como una saltadora prometedora, el relevo perfecto para Niurka Montalvo. Pero precisamente la rivalidad con la hispano cubana (y el hecho de que el técnico se postulase por esta) fue el detonante para la ruptura. Ocurrió en 2004, cuando la Federación Española decidió llevar a los Juegos de Atenas a Montalvo a pesar de que Concha Montaner contaba con una marca un centímetro mejor.
La atleta valenciana decidió abandonar el grupo de entrenamiento con Montalvo y Yago Lamela. Ante esa situación, Rafa Blanquer ofreció a la saltadora renovar por el Valencia Terra i Mar, pero a la baja, algo que Concha Montaner acabó rechazando. La de L'Eliana pasaba de tener un futuro esperanzador a otro incierto. Blanquer, por contra, prescindió de la saltadora de longitud más prometedora de España y meses después Montalvo se quedó embarazada.
Y precisamente el salvavidas le llegó en casa, en su municipio. Fichó por el C. A. L'Eliana, un club que esa temporada integraron dos atletas: ella y su marido, Venancio José Murcia. Concha Montaner empezó a entrenarse a las órdenes de Pepe Peiró, con el que saltó 6,92, su mejor marca hasta ahora.
Posteriormente, la valenciana se puso a las órdenes de Juan Carlos Álvarez, quien la dirigía a distancia, desde Madrid. Montaner debía viajar a la capital asiduamente, por lo que decidió seguir con el técnico, pero incorporó a Jerónimo Schwab a su preparación. Esa fue una de las mejores etapas de la carrera de la valenciana, ya que conquistó la medalla de plata en el Europeo de pista cubierta, celebrado en Birmingham en 2007.



