Vídeo: Ángel Ramírez
Todo acaba donde empezó. Tras año y medio representando 'La gran depresión' en los escenarios de toda España, sus protagonistas, Loles León y Bibiana Fernández, regresan a Valencia, al teatro Olympia, donde tuvo lugar el estreno nacional de la obra en marzo del pasado año y el lugar escogido para realizar los últimos pases de la misma.
La trama, basada en sus personalidades en la vida real y escrita especialmente para ellas por Dunia Ayaso y Félix Sabroso, desgrana la vida de dos viejas amigas que, después de ocho años sin verse, se encuentran de nuevo. Manuela (Loles León) decidió invertir su juventud en el estudio y ahora ocupa un importante cargo sindical desde el que defiende los derechos de las mujeres encarceladas. Marta (Bibiana Fernández), mucho más atractiva, pero menos inteligente, decidió dedicarse a sí misma y a rodearse de hombres con poder adquisitivo que la mantuvieran en un acomodado nivel social. Al quinto fracaso matrimonial, Marta, intenta suicidarse y su amiga, a pesar de la distancia, acude al rescate.
De este reencuentro, ya en la madurez de ambas, surgirán interesantes reflexiones sobre la vida, la búsqueda de la felicidad, los fracasos, el amor, los hombres, la soledad y el auto engaño, con mordaces y divertidos diálogos que arrancan carcajadas. Juntas revisarán sus vidas tras años de separación, vidas que han seguido caminos diferentes, pero que las han llevado al mismo punto en el que ambas se encuentran solas.
Con aparentes diferencias antagónicas, tanto en escena como en la vida real, algo que ellas mismas proclaman, Loles León y Bibiana Fernández tienen la complicidad que sólo se puede adquirir tras 25 años de amistad. «Lo nuestro nunca se va a terminar, actuando o delante de un micrófono nos mostramos como si no nos hubiéramos separado nunca», dijo Loles durante su presentación en Valencia. «Aunque a veces también discutimos», añade Bibiana, «como sucede en las familias o en los matrimonios, normalmente por un exceso de sinceridad». Coinciden en definirse como una de esas parejas que simplemente funciona, aunque no se sabe muy bien por qué.
La obra se ha ido adaptando a las actrices, así como las actrices a la obra, y ahora 'La gran depresión' es, en parte, otra mucho más madura de la que fue en sus inicios. Los diálogos también juegan con las situación social del momento y esto se traduce en guiños constantes hacia el espectador. A Loles León le corresponde la parte más actoral, ya que Bibiana llevaba tiempo sin dedicarse al teatro. La actriz catalana es quien alterna charlas con el público, haciéndolo partícipe de los acontecimientos que suceden sobre el escenario. En la segunda parte, Marta, el personaje de Bibiana, es quien adquiere un mayor protagonismo.
A lo largo de la función y mediante diversos giros en la historia, las personalidades de las dos protagonistas irán alternando los roles de víctima y verdugo, aunque indudablemente «las dos son unas supervivientes», declara Bibiana. Ante los fracasos y soledades que les han acompañado en sus vidas, entonando la melodía «Help, ayúdame» de Tony Ronald, las dos amigas intentarán aferrarse la una a la otra para afrontar el futuro.
La naturalidad, dentro y fuera del escenario, de las actrices es lo que realmente consigue captar la atención del público de principio a fin, de modo que la historia logra empatizar, haciendo reír o emocionando al auditorio a partes iguales. «La gente se lo pasa bien y los diálogos hacen pensar», afirma Bibiana.
Las actrices y la compañía teatral, 'La Perla', querían acabar a lo grande y «sin sobresaltos», por eso Valencia era el lugar idóneo. «El público valenciano nos demostró su cariño en el estreno de la obra y pensamos que nada mejor que hacer aquí las últimas representaciones», cuenta Loles. 'La gran depresión' estará en cartel hasta el próximo 16 de septiembre.
No quieren decir adiós, sino hasta muy pronto. Entre bromas dicen que cuando acaben la obra se están planteando hacer una revista. Todos estos meses de convivencia las han unido más si cabe y no descartan trabajar juntas en otros proyectos. Que tiemblen los escenarios.




