El presidente de la Junta de Desagüe de la Albufera, Silvestre Senent, explicó ayer que «hay una orden expresa de que las compuertas sólo se abran a última hora de la tarde y se cierren de madrugada, sobre las dos o las tres, para no afectar después a la zona de la playa».
El problema es si las condiciones del mar o del lago no permiten ajustarse al horario establecido. «Si se abren en otro momento es por causas o contingencias de fuerza mayor, por ejemplo, cuando el nivel en la Albufera sube mucho y sí que resulta necesario bajarlo», destacó Senent.
Cuando la situación es a la inversa, es decir, cuando el nivel del agua del mar está más alto que el de la propia Albufera, tampoco se pueden abrir las compuertas, aunque sea la hora para poder hacerlo, porque «el agua del mar entraría en el lago y sería fatal».
A veces, «estamos a expensas de condicionantes externos que tienen que ver con la propia naturaleza y sobre eso no podemos hacer nada», recalcó el responsable municipal.
La llegada de la campaña de la siega del arroz requiere unos niveles hídricos específicos en la zona y los vocales son agricultores arroceros que se encargan de regular la entrada y salida del agua en función del estrato necesario.
No obstante, «desde el inicio de las reuniones que se han mantenido con los vecinos y veraneantes de El Perellonet, se ha pedido a todas las partes que se tenga una especial sensibilidad y templanza respecto a este tema para evitar molestias que se puedan evitar o reconducir».
El Ayuntamiento de Valencia también explica que se acordó que hubiera vigilancia en las compuertas para mantener más controlados los procesos de apertura.













