lasprovincias.es
Lunes, 20 mayo 2013
claros
Hoy 10 / 26 || Mañana 11 / 23 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Las colonias escolares, un gran avance social de la Valencia de 1912

A LA LUNA DE VALENCIA

Las colonias escolares, un gran avance social de la Valencia de 1912

Un grupo de alumnas participaron en la actividad estival pionera en la época

30.08.12 - 00:16 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Cuando partieron, la estación del «trenet del Pont de Fusta» fue escenario de llantos y emocionantes despedidas. En el momento supremo en que arrancó el tren, el canto a coro del Himno de la Exposición Regional puso lágrimas en el rostro tanto de las madres como de las niñas que emprendían el viaje. No iban muy lejos, tan solo a Bétera. Pero la expedición que un grupo de alumnas valencianas protagonizó, en el mes de agosto de 1912, hasta los bosques de aire puro de Portaceli tuvo el carácter especial de ser pionera. Con ella se estaba abriendo camino un experimento pedagógico y social: las colonias escolares.
LAS PROVINCIAS dio la noticia desde el orgullo de ser portavoz de una sociedad donde el progreso y el bienestar, la ciencia y el recto sentido social se estaban abriendo camino en Valencia. Ver cómo emprendían sus vacaciones escolares en el campo «veinte niñas enfermizas y de familias modestas de las escuelas municipales», comprobar que lo hacían rodeadas del mimo de la sociedad, era un motivo de justa satisfacción.
El periódico destacaba, en consecuencia, «la meritoria obra que realiza la Asociación para el Fomento de la Cultura y la Higiene organizando las Colonias Escolares de vacaciones». Era, tras la celebrada el mes anterior, la segunda expedición. Y decía el comentario informativo que «no es necesario encarecer empeños como el que nos ocupa: sancionado ha sido ya, no solo por nuestras primeras autoridades, sino por todos los hombres cultos, por todos los que estiman que el cuidado de la niñez es una de las primeras obligaciones de la ciudadanía, de nuestra racionalidad».
Dar a los niños sin recursos unas vacaciones en un clima sano, llevar hasta los saludables pinos de Portaceli a niñas amenazadas por la desnutrición y quién sabe si la tuberculosis, era un objetivo social especialmente avanzado que, siguiendo los pasos casi revolucionarios del Doctor Moliner había prendido en maestras como Matilde Arnedo y Catalina Góngora, que viajaron con las alumnas hasta la montaña en función de directoras de la colonia. Pero en la estación estuvo Gil Roger, delegado regio de Instrucción y nada menos que doña María Carbonell, la ilustre pedagoga, de la Escuela Normal de Magisterio.
Claro que los mecenas de estas colonias, también presentes en la «Estacioneta» eran el médico pediatra Mariano Pérez Feliu y el abogado Vicente Guastavino Robba, dos próceres que reunieron los recursos precisos, acondicionar locales de la antigua cartuja desamortizada convertidos en sanatorio por el impulso de Moliner e impulsaron un modelo de acción de efectos contagiosos. Porque si los niños de familias acomodadas se iban de la ciudad para pasar el verano en la playa o la montaña, los hijos de las familias modestas tenían igual derecho. Y las más de las veces, una necesidad mayor de dejar atrás barrios y casas muy insalubres. A principios de siglo, era destacable la acción de instituciones como el Patronato de la Juventud Obrera, que en 1912 organizó también colonias de verano para escolares, en este caso en las montañas de Altura, en Castellón, donde se rinde culto a la Virgen en la Cueva Santa.
Para estos niños, las vacaciones en la montaña fueron un hecho trascendental. Aparte de que para algunos, pasar un mes en la montaña y alimentarse bien les permitió cambiar el rumbo de una salud en riesgo, las experiencias de los amigos, la convivencia y las excursiones al sol fueron inolvidables, por dura que fuera después su vida de adultos. Esa clase de ilusión e impulso movía a los promotores; hombres notables como Vicente Guastavino o Pérez Feliu, para los que la educación y la alimentación eran la clave de un equilibrado desarrollo personal. La «escuela y despensa», que había sentenciado Joaquín Costa en su día.
En Tuenti
La información de los barrios de Valencia y sus comercios, ahora en internet.
Noticias, agenda, fotos...
Servicios, guía útil...
Entrevistas, gente...
Lo que más te interesa...
Reportajes, comercios...
La información cercana...
Más imágenes destacadas de 1982
Las fotos de la pantanada de Tous de 1982 y sus consecuencias
Síguenos en ·
lasprovincias.es