«Queremos justicia, que esto no le pase a más gente. Algo ha fallado y creemos que ha habido negligencia médica. El trato que hemos recibido en el Hospital de Manises ha sido fatal e intolerable. Nuestro hijo ingresó con una fractura de pierna y empeoró tras la operación. En todo momento dijimos a los médicos que una vaca le había pasado por encima y a los cuatro días estaba muerto. Y todavía estamos esperando a que nos den una explicación».
Son palabras de Emilio y Eugenia, un matrimonio de Moncada desconcertado por la inesperada muerte de su hijo Robert, de 18 años, que ahora estudian llevar a los tribunales. Hace una semana sufrió la cogida de una vaquilla en los bous al carrer de Godella. Aparentemente, sólo tenía una pierna rota. El viernes falleció en el Hospital de Manises por lo que parece ser la complicación de un golpe en el pecho. «Nadie nos ha aclarado aún con exactitud de qué ha muerto nuestro hijo», se queja Emilio.
La tragedia para esta familia de Moncada comenzó a gestarse el domingo por la tarde. Según festeros de Godella y fuentes municipales, Robert sufrió la embestida de una vaquilla mientras grababa con una cámara los bous al carrer, la que era su gran afición. Tras lo que parecía un simple revolcón, el médico contratado para los festejos comprobó que presentaba una fractura de fémur y algunas contusiones. En el parte policial se constató un «aplastamiento» de la víctima.
Robert estaba consciente y no presentaba heridas sangrantes. En el Arnau de Vilanova, a donde fue trasladado, constataron que no presentaba dolor torácico, pero sí «escoriaciones y contusiones múltiples». El diagnóstico principal fue «fractura del fémur derecho» y lo remitieron al Hospital de Manises para que fuera operado.
«Al llegar a Observación del Hospital de Manises mi hijo lo veía todo como una anécdota, se reía y estaba lúcido», recuerda Emilio, que ya desde un principio desconfiaba del centro sanitario. El hombre presentó una reclamación «porque no daban a mi hijo una almohada, argumentando que las roban».
Según la familia de Moncada, «no hubo más pruebas médicas, aunque insistimos en que una vaca le había pasado por encima». El martes por la tarde se llevaron a Robert a quirófano para operarle de la pierna «y cuando salió nadie nos informó de cómo había ido la intervención». Ya por la noche, «comenzó a respirar mal, los médicos se alarmaron y le hicieron un TAC».
Golpe o hematoma
Tras la prueba, Robert fue trasladado a la UCI. «Un médico nos dijo que presentaba un golpe o un hematoma en el pecho, que existía probabilidad de se hinchara pero que seguramente remitiría». Lo más desconcertante ocurrió el jueves, «cuando una médico nos informó de que seguramente podría abandonar la UCI al día siguiente».
Pero el viernes, todo se complicó. «Nos llamaron por la mañana, ningún médico nos recibió y, al llegar, nos encontramos a Robert intubado, inconsciente y con muy mal aspecto», recuerdan con amargura. Sobre la una, «se presentó una médico de La Fe con una máquina de intubación especial diciéndonos que iba a hacer lo posible por salvarlo». A las dos horas, recibieron la única explicación médica sobre la muerte: «No lo ha superado».
El caso está ahora en manos de un juzgado de Quart de Poblet y los padres, a la espera de la autopsia para decidir si emprenden acciones legales contra el hospital. «¿Cómo no detactaron antes la lesión del pecho?, ¿por qué no le hicieron un TAC al principio?, ¿tendríamos qué haber insistido más durante su estancia?». Estas son algunas de las preguntas que ahora se hacen los progenitores de Robert.
El joven estudiaba Imagen y Sonido. Junto con un amigo, había emprendido un proyecto de grabación y edición de vídeos de 'bous al carrer', por lo que era muy apreciado y conocido por los aficionados y peñas de bous al carrer. Su novia, su hermano y sus muchos amigos están hundidos. Todos destacan su carácter «alegre, bromista y cordial, siempre con su sonrisa, siempre cerca de los suyos».







