El impacto de gotas de agua en la luna delantera del coche es más que habitual en el paso inferior del bulevar sur que salva la rotonda de los anzuelos, glorieta que conecta la avenida Ausias March con la pista de Silla (V-31). Por despejado que esté el día, el constante goteo deja su impronta en una gran circunferencia que abarca el carril izquierdo de ambos sentidos de la vía, justo a mitad del túnel, bajo la infraestructura. Preguntadas al respecto, fuentes del Ayuntamiento de Valencia atribuyen la incidencia a desbordamientos en la fuente y descartan que se estén produciendo filtraciones en la balsa. También aseguran que han tomado medidas para resolver un problema que se produce «desde siempre», según los vecinos.
«Hemos enviado a un técnico al lugar y nos ha informado de que la balsa de la fuente de la rotonda no sufre ningún desperfecto. El problema es que el agua de la fuente rebosa al césped y cae hasta el túnel de abajo, pero ya hemos avisado de la incidencia a las autoridades competentes para que pongan remedio», responden desde el Ayuntamiento de Valencia preguntados por el vertido en el paso inferior.
Gotea desde siempre
Al respecto, la asociación de vecinos de Malilla sostiene que el problema se produce «desde siempre». «El problema no es nuevo. La balsa de la fuente ha perdido agua toda la vida sin que el ayuntamiento haya hecho nada por remediarlo», asegura el presidente de la entidad, Alfonso Cortés. El representante vecinal considera que «no hay excusa que valga para no frenar las filtraciones». «Tanto si se trata de algún tipo de grieta en la fuente como si el agua del recipiente rebosa tienen que solucionarlo», reclama.
Cortés añade que «si es verdad que se trata de un desbordamiento el Ayuntamiento lo tiene muy fácil, porque existen sistemas que regulan la cantidad de agua estancada para que no se desborde». Además el presidente hace especial hincapié en la seguridad. «Que haya agua en la calzada nunca es bueno, pero menos si la zona afectada lleva recibiendo el goteo durante tantos años seguidos», opina.
En la zona inmediata a la fuente no se observan acumulaciones de agua que pudieran ocasionar las filtraciones. Pese al funcionamiento de la fuente, el líquido no rebasa la capacidad de la balsa que lo acoge. La humedad del césped es la habitual de una superficie regada y sólo junto a las flores plantadas en la parte exterior de la glorieta se aprecian pequeños charcos, fruto del riego por goteo instalado para su mantenimiento.















