
Las familias valencianas tendrán más margen para optar a la ayuda para la compra de libros de texto después de las dificultades que ha provocado la primera fase de la convocatoria, plagada de novedades en el caso de Primaria, donde la subvención dejará de ser automática para regirse por criterios de renta. En concreto, los padres dispondrán de un plazo extraordinario entre el 3 y el 14 de septiembre para presentar la solicitud y la documentación necesaria, pues uno de los cambios es que tendrán que ser parte activa en el proceso.
Desde 2007, con la implantación progresiva de la universalidad de la ayuda en Primaria, eran los centros los encargados de solicitar el bonolibro, que se concedía de forma directa. Ahora, los interesados tendrán que justificar la situación económica de la familia aportando diferentes documentos, como la declaración de la renta. Los cambios no afectarán a los padres de alumnos de Secundaria, etapa a la que nunca ha llegado la universalidad y donde la ayuda continuará distribuyéndose en función de los ingresos familiares.
Los cambios de procedimiento no han sido el único inconveniente de la convocatoria, pues las fechas no fueron las mejores para los interesados, hasta el punto de que todas las entidades representativas de los padres -Gonzalo Anaya, Covapa y Concapa- criticaron la planificación de la conselleria.
A diferencia de ejercicios anteriores, el inicio del plazo llegó una semana después del fin de las clases, lo que provocó que muchos progenitores no tuvieran información sobre los cambios al perder el contacto con el colegio y las asociaciones de padres, que se encargan de comunicar a las familias las novedades que les puedan afectar mediante notas y circulares internas.
El principal temor era que las más interesadas en la beca, las necesitadas, pudieran quedarse fuera de la convocatoria al desconocer los plazos y los nuevos criterios de adjudicación. Con la ampliación hasta el 14 de septiembre, se alivia este problema, pues una vez iniciado el curso escolar el día 7 aún habrá tiempo para presentar los papeles.
La solución que ha encontrado la conselleria ha consistido en permitir la presentación de instancias dentro del periodo que se reserva para casos puntuales, como los de los alumnos que ingresan en el sistema valenciano tras el verano. Según reza la resolución de Educación, la ampliación se justifica «en el elevado número de solicitantes que están concurriendo» y en el hecho de que la finalización del curso escolar «dificulta la presentación de solicitudes dentro del plazo fijado». El objetivo es «garantizar que ningún alumno se vea privado de la posibilidad de presentar en tiempo y forma su solicitud».
Tal y como explicaba ayer Ramón López, presidente de Covapa, la entidad ya solicitó por escrito la ampliación, por lo que agradeció la flexibilidad de la conselleria. Eso sí, pidió que la coincidencia de las dos fases de la convocatoria no derive «en una demora mayor del pago de la ayuda» para que llegue, como tarde, en diciembre. También recordó que las becas para libros de la ESO del curso pasado todavía no han sido cobradas por las familias.
También desde Concapa CV se apostaba por ampliar el plazo hasta septiembre, teniendo en cuenta que agosto es un mes inhábil. La confederación ha llegado a organizar charlas para informar a los padres. Además, la propia página web de la conselleria ofrece un manual para la presentación de las solicitudes y las instancias necesarias.
Con la nueva distribución, las familias con rentas anuales per cápita inferiores a los 5.591 euros percibirán el 100% de la ayuda (125 euros por hijo), mientras que las que se sitúen entre los 5.591 y los 7.455 recibirán el 70% (85). Las peticiones que superen esta última cantidad llegarán al 40% (50) y se organizarán por orden de preferencia y hasta que se agote el crédito disponible. Además, para poder ser incluido en la convocatoria se exigirá una renta familiar total máxima, que en el caso de núcleos de tres miembros será de 32.697 euros.
Auxiliares de inglés
Por otro lado, la modificación del presupuesto de este año del bonolibro para pagar las becas de los maestros auxiliares de inglés para Infantil generó ayer numerosas reacciones. La medida fue defendida por el vicepresidente del Consell, José Císcar, quien dijo que «la nueva reestructuración del bonolibro que ayuda a las personas con rentas más bajas a la hora de adquirir libros posibilita que se pueda disponer de 900.000 euros para profesores de inglés».
La modificación, favorecida por la menor necesidad de crédito al reducirse los beneficiarios por la introducción de los criterios de renta, fue criticada por la portavoz socialista de Educación, Pilar Sarrión, quien dijo que la cuantía se mitiga año tras año. Además, señaló que la contratación de becarios no fomentará el empleo. Por su parte, el diputado de Compromís Fran Ferri anunció que llevarán la iniciativa a la inspección de trabajo al considerar que se trata de una «relación laboral encubierta».







