Morella madrugó ayer para despedir a sus romeros. 1.500 vecinos que marcharon en Rogativa hasta el santuario de la Virgen de Vallivana para recoger a la patrona y devolverla a su ciudad. Fueron los primeros pasos en este largo camino del Sexenni que comenzará hoy con la entrada de la virgen a la localidad y finalizará el próximo lunes, con el Gremio de la Juventud.
Sin embargo, mientras los romeros se preparaban para partir en busca de la protectora, pese a lo temprano de la hora -las nueve de las mañana-, en la Conselleria de Sanidad decretaban la alerta naranja por las altas temperaturas en toda la comarca de Els Ports, al calcular que los termómetros pueden llegar estos días a superar los 38 grados.
Pero ni siquiera el calor sofocante a lo largo de los 24 kilómetros que separan el municipio del santuario logró aplacar la fe de los morellanos que, si bien reforzaron las precauciones para evitar cualquier accidente por las altas temperaturas, consiguieron completar el camino sin incidentes.
Así, entre largos tragos de agua y cánticos a la patrona, el camino discurrió con normalidad, guiado por la bandera blanca, que marca el paso de la romería. Un recorrido que, además, se ha mantenido con respecto a años anteriores, aunque con más tramos y sendas rehabilitadas y las paradas del Hostal Nou, la Torreta y el Pont de la Bota.
También hoy, con una previsión meteorológica similar y la alerta naranja vigente se les recordará a los romeros que deben seguir las indicaciones básicas para evitar golpes de calor o quemaduras por el sol en su camino de regreso a la ciudad amurallada, que espera ansiosa la llegada de la Virgen de Vallivana a última hora de la tarde. En ese momento, todo el pueblo, con sus danzas, elementos civiles y religiosos, la recibirá en el Pla dels Estudis y el joven Lluc García será el encargado de dar la bienvenida en nombre de la ciudad.
Pese a la partida de muchos vecinos a Vallivana, Morella respiraba ayer pura actividad. Pues aquellos que se quedaron 'intramuros' se afanaron durante todo el día -y parte de la noche- para completar los adornos que engalanarán la ciudad durante todo el novenario y que llevan preparando desde hace un año, a base de papel rizado.
En total serán catorce calles y dos Conventets los que se ornamentarán con esta técnica artesanal para dotar de mayor color y vistosidad el paso de los Retaules. Al final del montaje, los adornos suponen más de dos kilómetros de tapices, utilizándose unos 3.000 kilómetros de tiras de papel rizado de un centímetro de ancho.
«Todos los vecinos están trabajando muchísimo para preparar estas fiestas y engalanar la ciudad y han pasado el día colgando tapices, ultimando las luces... todo lo necesario para que la ciudad esté preparada antes de la entrada de la Virgen», comentaba ayer el edil de Fiestas, Amadeu Bordás.
Del mismo modo, el concejal, reivindicó el intenso trabajo realizado desde el ayuntamiento para controlar toda la organización y por los agentes y cuerpos de seguridad del Estado desplazados que ayer terminaban de señalizar y montar todo el dispositivo de seguridad y tráfico, previa la llegada hoy al municipio de miles de turistas.
De hecho las elevadas previsiones de público han obligado a la Jefatura Provincial de Tráfico a poner en marcha una operación especial, estableciendo varias zonas de controles para evitar incidentes, tanto para los peatones -a quienes se recomienda acceder en los autobuses que ha dispuesto el Ayuntamiento- como para los conductores, recordándoles que el día 26 coincide con la 'Operación salida- retorno de vacaciones'.
Apoyo de la Diputación
Por otro lado, el presidente de la Diputación, Javier Moliner, quiso mostrar su apoyo a estas celebraciones y las tradiciones de la localidad y ayer se mostraba dispuesto a vivir el Sexenni «como un morellano más». Por ello, Moliner estará presente en los actos más relevantes que se celebran este fin de semana con motivo de la bienvenida a la Mare de Déu de Vallivana.
Un apoyo personal que se suma a la iniciativa de la institución provincial de invertir 41.700 euros, tanto para la organización de las fiestas como la programación de actos por parte del ayuntamiento y los gremios como para su promoción turística en medios tanto de carácter local y provincial, como de ámbito nacional.
Asimismo, junto a Moliner, está previsto que estos días se acerquen hasta la capital de Els Ports muchos otros representantes políticos e institucionales de la provincia de Castellón y de toda la Comunitat, implicándose en una de las fiestas más antiguas y arraigadas del territorio valenciano.








