El legado de Miguel Hernández ya está en la localidad jiennense de Quesada. Los herederos del poeta oriolano firmaron ayer el protocolo de cesión a la Diputación de Jaén, que llevará a cabo en esta ciudad y en la localidad natal de Josefina Manresa, mujer del escritor, un proyecto de investigación y promoción cultural de los más de 5.000 documentos que alberga la herencia hernandiana.
El presidente de la Diputación Provincial de Jaén, Francisco Reyes, acompañado por el alcalde de Quesada, Manuel Vallejo, sellaron ayer protocolo de colaboración con la familia de Hernández -su nuera, Lucía Izquierdo, y sus nietos, María José y Miguel- para la entrega a la Administración provincial de este legado, compuesto por manuscritos, poemas, correspondencia, dibujos o primeras ediciones de libros, entre otros documentos y elementos personales del escritor. Ahora, al legado le espera un proceso de catalogación, investigación, digitalización y promoción que llevará a cabo el Instituto de Estudios Giennenses.
A partir de la firma de este protocolo, la Diputación de Jaén y la familia de Miguel Hernández trabajarán conjuntamente en un proyecto para «potenciar culturalmente la obra de este poeta con el objetivo de acercarla lo máximo posible a la ciudadanía», explicó Reyes.
En concreto, en los próximos meses «queremos formalizar la constitución de una fundación en la que estará la familia, el Ayuntamiento de Quesada y la Diputación de Jaén, entre otras instituciones», manifestó el presidente del órgano provincial, que apuntó que «es una gran satisfacción para la Diputación de Jaén ser la encargada de la protección y conservación de la obra de este poeta universal», a lo que añadió que «a través de la catalogación de este legado se pretende ir más allá del mero estudio de la obra hernandiana».
Promoción y difusión
«La finalidad última de este trabajo de investigación que realizará la Diputación es la difusión y promoción cultural de la vida y obra de Miguel Hernández. Un poeta universal cuyo conocimiento debe ser también universal. Y nosotros, a través de este protocolo, queremos aportar nuestro granito de arena para contribuir a ello y hacerlo posible», subrayó. Por su parte, la nuera de Miguel Hernández, Lucía Izquierdo, mostró la satisfacción de la familia porque el legado permanezca a partir de ahora en la provincia jiennense. «Estamos encantados, emocionados y muy orgullosos de que la obra de Miguel Hernández esté donde lo quieren, aquí, en Jaén», indicó.
Además, se refirió a los acontecimientos anteriores a la llegada del legado a Jaén, expresando que «este proyecto es el mismo que teníamos en Elche, pero el presidente de la Diputación entendió rápidamente de lo que se trataba, vio que era un proyecto tan importante, tan hermoso, para Jaén, para Andalucía y para Miguel Hernández, que no nos dejó terminar. Dijo que con lo que había visto, que se lo quedaba».
Para el desarrollo del proyecto cultural que enmarcará la cesión del legado de Miguel Hernández a Jaén se constituirá una fundación, en unos seis meses, que estará formada por la diputación jiennense, el Ayuntamiento de Quesada y la familia del poeta. Los herederos de Hernández han apostado por situar al frente de dicha fundación a Francisco Escudero.
El estudioso del poeta cabrero expresó las bases que marcarán el proyecto, divididas en cuatro pilares. «Se trata de un proyecto ambicioso, de grandes dimensiones que pretenderá, sobre todo, investigar la obra del poeta, darle promoción, promulgar acciones didácticas para los ciudadanos y las universidades y crear un ente de turismo cultural junto a Úbeda y Baeza, dos patrimonios de la Unesco».







