La entrada en vigor del copago farmacéutico ha reducido el gasto en 38 millones en julio, lo que supone el 27,7 % menos que el mismo mes del año pasado, y ha disminuido la prescripción de recetas un 16 %. Durante el primer mes de aplicación del copago, el gasto farmacéutico ha ascendido a 99,2 millones de euros, 38 millones menos respecto a julio de 2011, según datos provisionales de la Conselleria de Sanidad y los colegios de farmacéuticos.
En julio se han prescrito 7,8 millones de recetas, 1,6 millones menos que hace un año, lo que representa un 16 % menos. La aportación de los usuarios, medida que entró en vigor el pasado 1 de julio para «disuadir» de la prescripción y el consumo de medicamentos cuando no son necesarios, ha ascendido a 12,3 millones de euros, 4,7 millones más que hace un año (el 61,3 % más).
Una mínima parte de esta aportación será reembolsada a los usuarios cuya aportación haya excedido del límite establecido. Así, el copago ha repercutido en una disminución de la prescripción, y por tanto, del gasto «sin mermar la calidad de la asistencia ni privar de las medicinas a quien las necesite», según fuentes de la Generalitat.
El nuevo sistema de aportación farmacéutica cambia el porcentaje de contribución de los pacientes por sus fármacos. La población activa paga un 40 % de los medicamentos en el caso de una renta inferior a 18.000 euros, el 50% con rentas superiores a 18.000 euros e inferior a 100.000 euros, o el 60% si supera esta última cifra.
Los pensionistas aportan el 10% del precio de los fármacos, con un tope de 8 euros al mes si su renta es inferior a 18.000 euros, de 18 euros al mes si es superior a 18.000 e inferior a 100.000 euros y un máximo de 60 euros si su renta es igual o superior a 100.000 euros.
El primer mes de puesta en marcha del copago farmacéutico ha transcurrido con normalidad, según las mismas fuentes, y solo un 2 % de los facultativos prescriptores que han pasado consulta ha comunicado alguna incidencia a lo largo de la primera semana, lo que supone 77 de un total de 3.629 médicos de Atención Primaria.
Además, la Conselleria de Sanidad ha ahorrado más de 180 millones de euros el primer semestre del año con las medidas de racionalización del gasto público sanitario. Los mayores ahorros se han logrado en materia de recursos humanos (57,6 millones de euros) y en la racionalización de la farmacia hospitalaria y extrahospitalaria (66,2 millones).
Algunas de estas primeras medidas fueron la aplicación de la tasa por acreditación de centros sanitarios y por duplicado de tarjeta SIP, que han conseguido un ahorro de 439.470 euros. La asunción íntegra de intervenciones de cataratas, hernias inguinales y cadera por los hospitales públicos ha permitido ahorrar cerca de 5 millones de euros, y la revisión de los precios de los conciertos, 12 millones.
Otros ahorros se han conseguido con el cobro de atenciones a pacientes extranjeros que no documentan su cobertura sanitaria o tienen seguro privado, más de 1 millón de euros, o la unificación de menús, con 354.900 euros.








