La Conselleria de Infraestructuras, encargada de la construcción de la estación del Mercat y un aparcamiento público de 473 plazas, se mostró ayer dispuesta a negociar cambios en el diseño del vestíbulo que conectará este recinto con el sótano del mercado Central, que la asociación de vendedores ha rechazado por el difícil acceso que tendrán los clientes.
Como publicó LAS PROVINCIAS, la entidad pedirá una reunión en septiembre con responsables de la Conselleria para solicitar cambios que hagan de este espacio un acceso «digno», como manifestó el presidente de los comerciantes, Francisco Dasí. El motivo del rechazo es que el desnivel de 1,50 metros se salva con una escalera y una rampa que no es del agrado de los vendedores.
Eso sí, fuentes de Infraestructuras matizaron que el proyecto cuenta con la autorización de la Conselleria de Cultura, necesario al afectar las obras a un edificio declarado Bien de Interés Cultural. Por ese motivo, aseguraron que están dispuestos a estudiar cambios, aunque «rápido porque las obras no pueden esperar», añadieron.
La previsión es acabar la urbanización de la plaza Ciudad de Brujas el próximo diciembre. Mientras, siguen las obras en el subterráneo con la excavación de la última planta. En total, habrá cinco sótanos para el aparcamiento y dos para la estación del metro, perteneciente a la futura línea 2 y que está pendiente de financiación para acabar el tramo que va desde el barrio de Nazaret hasta las inmediaciones de la plaza de Toros.














