La primera en la frente. El Elche CF debutó con una contundente derrota ante una afición aletargada que no acaba de engancharse a la campaña de abonos. El conjunto de Escribá que tuvo ante el Almería su primer test serio de la pretemporada ante un equipo que casi con total seguridad será uno de los posibles rivales directos en la pugna por el ascenso, terminó defraudando mostrando un pobre juego en la primera parte del encuentro y no mejoró hasta tener una clara referencia en el ataque, Ferran Corominas, lo que convierte en imperiosa la necesidad de contratar a un delantero centro puro.
El conjunto ilicitano demostró en el trofeo Festa d'Elx que todavía tiene muchas cosas que mejorar si desea alcanzar los objetivos establecidos, que como mínimo pasan por conseguir estar entre los seis primeros clasificados, tal y como la directiva ha prometido en la campaña de abonos, de lo contrario, la repercusión económica para el club sería desastrosa.
A falta de una semana para el comienzo de la temporada, Fran Escribá debe acoplar las piezas recién aterrizadas en el equipo para conseguir sumar los primeros tres puntos ante la Ponferradina de Claudio Barragán y, de paso, dar un aliciente a la campaña de abonos, que hasta ahora está registrando unas cifras pobres. Al Festa d'Elx acudieron un total de 3212 espectadores, cifra que la entidad quiere, como mínimo, multiplicar por dos en el estreno liguero.
Con muchas novedades en el once titular y delante de un equipo muy bien armado y trabajado el Elche no encontró el fútbol que Fran Escribá desea realizar, el de posesión, toque y calidad técnica. «Creo que tenemos el estilo de juego que queremos y el equipo sabe a lo que quiere jugar. La llegada de Coro y Carles Gil nos da más movilidad. El equipo va cogiendo confianza. Con independencia del resultado, saco lecciones positivas. El equipo entrena bien y va cogiendo los conceptos», dijo Escribá al término del encuentro ante el Almería.
Destacó la presencia del recién llegado Carles Gil en el equipo titular de Fran Escribá. El jugador valenciano se mostró activo durante los 80 minutos en los que estuvo sobre el terreno de juego pero se le notó verde en cuanto al nivel de adaptación al equipo. Carles Gil actuó en la mediapunta y con una gran movilidad cayó a las bandas, tanto izquierda o derecha, e intentó el uno contra uno constantemente.
La dupla formada por Alberto Rivera y David Generelo no supo entenderse en los primeros 45 minutos, lo que se tradujo en constantes errores en las transiciones y pases. Además, al no tener una referencia pura en la medular que actuara de cortafuegos, el conjunto almeriense creó innumerables problemas cuando robó el esférico en esas posiciones.
«El equipo tiene buen ritmo. Lo ha demostrado, incluso a nivel físico. Ellos llegaban un segundo antes en la primera mitad, pero después les hemos encerrado. Ha venido un equipo fuerte que va a estar arriba y nos saca algunos defectos, pero si hay que fallar que sea ahora», aseveró Escribá.
Gran mejoría
El conjunto franjiverde cambió radicalmente en la segunda mitad con la introducción de los cambios y con un equipo muy parecido al que posiblemente se estrene en competición liguera. Con Mantecón actuando de barrendero, Rivera se liberó y pudo jugar a lo que más le gusta, a repartir juego. Mientras tanto, con Palanca en la banda izquierda y Xumetra en la derecha, Fidel pudo jugar en la mediapunta y protagonizar las jugadas de más peligro para el Elche.
Sin duda, el cambio más significativo fue el de Ferran Corominas por Jaime Jornet. El canterano, que pese a haber sido uno de los grandes destacados en esta pretemporada en la que ha conseguido anotar cinco goles, notó en exceso el gran salto de categoría que supone enfrentarse a un equipo contrastado en la Segunda División.
Con Corominas en el ataque, el Elche pudo jugar con un mayor desparpajo y se pudo apreciar mejor qué es lo que Fran Escribá quiere plasmar en su equipo. Coro fue un revulsivo para el equipo, ya que fue el protagonista de muchas jugadas de ataque y fue el que buscó el penalti que supuso el 1-2.
Quedó claro que el Elche debe cerrar la contratación de un delantero más para el inicio de Liga. «Es evidente que nos falta un delantero centro, porque es muy difícil acoplar a un jugador a esa demarcación tan específica», señaló Escribá.


