Facebook no levanta cabeza ni convence a los inversores. A la red social donde 'habitan' más de 900 millones de usuarios no le salen las cuentas desde que decidió dar el salto a los mercados bursátiles el pasado mes de mayo. Lo que comenzó como un gran estreno a bombo y platillo de la mano de su sonriente y joven cofundador, Mark Zuckerberg, que hizo sonar la campana electrónica de Wall Street rodeado de sus más cercanos colaboradores, se ha convertido en pocas semanas en un suflé que se desinfla a un ritmo vertiginoso. A día de hoy, la compañía tiene un valor en Bolsa que ronda los 45.200 millones de dólares (36.486,9 millones de euros), muy lejos de los 82.000 de hace tres meses, cuando llegó a superar a Bank of America (la mayor banca comercial de EE UU) y Nike juntas. ¿Qué ha sucedido?
El precio de salida de la oferta pública de venta era demasiado alto. Las más de 30 entidades que se encargaron de la operación están siendo ahora investigadas por manejar información falsa. Ellas fueron las que eligieron el más alto de todos los precios que se barajaron: 38 dólares (casi 31 euros) por acción. La puesta en escena funcionó. Pero el optimismo inicial ha caído en los meses posteriores: 21 dólares (16,9 euros) se ofrecían a principio de agosto por esta aventura que algunos ya dominan como 'failbook' (mezcla del verbo fallar en inglés con facebook). En total, su desplome se calcula en un 47%. «Si nos fijamos en el PER (años necesarios para recuperar la inversión vía beneficios) y según los resultados de la compañía en el año 2011, deberemos esperar cien años», calcula Javier Flores, responsable del servicio de análisis de Asinver.
Un horizonte inalcanzable, en opinión de este experto, ya que el talón de Aquiles de esta empresa de 3.500 empleados en todo el mundo son los ingresos por publicidad. «La mitad de los casi 900 millones de usuarios de Facebook acceden a la red social desde su móvil», explica Flores, lo que constituye una amenaza para la firma, ya que «actualmente las posibilidades publicitarias para terminales móviles son prácticamente nulas», prosigue el especialista de Asinver.
A la que era la compañía de moda ahora se le acumulan también varias demandas por emitir información «falsa y engañosa» en los documentos oficiales que avalaron su estreno en los parqués. La red social ha asegurado que se defenderá «enérgicamente» y refutó las imputaciones.






