Hasta los topes. Así lucían ayer las playas de la provincia de Castellón, donde miles de vecinos y turistas se refugiaban de la intensa ola de calor que estos días azota a casi toda España. Niños y mayores se daban cita en el mar para tratar de apaciguar los sofocos y, mientras tanto, las administraciones públicas hacían gala del esfuerzo realizado durante todo el año para poder brindar a los veraneantes un litoral de calidad.
De hecho, desde el Patronato de Turismo, organismo dependiente de la Diputación, se enorgullecían de que este 2012 han aumentado en un 12 por ciento los certificados de calidad medioambiental en la costa provincial. Un total de 90 calas y playas, además de tres senderos y un puerto deportivo cuentan con al menos uno de estos reconocimientos.
Así pues, a los 149 certificados ambientales, este año se han añadido dos nuevas banderas azules en la provincia, otorgadas por la Fundación Europea de Educación Ambiental. De este modo, son un total de 27 playas y calas las que cuentan con este distintivo, cifra récord en Castellón que ya se dio en 2009.
Al respecto vicepresidente de Turismo, Andrés Martínez, hacía ayer mención a «los innumerables esfuerzos de los ayuntamientos por obtener tantos certificados de calidad, puesto que nuestras playas son parte importante de la imagen de nuestro destino. Se trata de un merecido reconocimiento a la limpieza de la costa y a las cristalinas aguas de Castellón».
Según el vicepresidente provincial, «trabajar por la calidad medioambiental de las playas equivale a trabajar por el futuro turístico de nuestra provincia, pues no hacerlo significaría dejar de ser competitivos en uno de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta el turismo de Castellón».
Y para trabajadores, el concejal de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Castellón, Gonzalo Romero, que ayer por la mañana participó junto a algunos voluntarios en el reparto de folletos informativos sobre las dunas del Serradal. Una actividad medioambiental dirigida a proteger este espacio y al chorlitejo patinegro, una de las aves más importantes que en el anidan.
Así pues, entre los consejos que recogían dichos folletos destaca la necesidad de que los bañistas no se queden en la zona de las dunas ni pongan las toallas en ellas, que no se moleste a las aves (ya que se encuentran criando o buscando alimentos), que respeten los carteles informativos y el vallado de la zona y que no arranquen plantas, ya que muchas están protegidas por ley.
Y es que, al fin y al cabo, de lo que se trata es de que las playas no sólo del Grao de Castellón, sino de toda la provincia, sigan mostrando su mejor cara y atrayendo al máximo número de turistas posible.
Vinaròs, Benicarló, Peñíscola, Alcossebre, Torreblanca, Cabanes, Oropesa, Benicàssim, Castellón, Burriana, Nules, Moncofa, Xilxes y Almenara presumían ayer de contar con uno o más documentos que acreditan la buena gestión ambiental y calidad de su costa, pero también de estar casi al completo durante el que sin duda es uno de los fines de semana más intensos de la campaña estival y, por lo tanto, del año.







