Los campaneros del Miguelete ejecutaron ayer el «repret de les campanes» para apretarles los tornillos siguiendo una tradición medieval que determina que este ritual sea llevado a cabo cada 10 de agosto, en el día de San Lorenzo. Gracias a esta operación consiguen fijar mejor las piezas a los yugos de madera. Una vez finalizado «el repret», se volteó la campana mayor de la torre, 'María', con el objetivo de «anunciar que todo ha salido bien».













