
Jean-Claude Van Damme quiere ser tu entrenador personal. «Se trata de una gimnasia integral para todo el mundo, sin máquinas, barata, que lanzaré desde Internet muy pronto», anunció el actor ayer desde el Ritz de Madrid, donde irrumpió en una habitación embutido en una camiseta negra con la dirección de su web impresa (www.jcvd-online.com) y dispuesto a convertir la entrevista en un catálogo de extravagancias y consejos para mantener el tipo. Van Damme quiere enseñarte a levantarte de la cama correctamente, a ejercitar el abdomen mientras mantienes una conversación, a estar cachas como él a los 52 años, y según dice, sin necesidad de bótox ni de hormonas. Un milagro más del icono belga del cine de acción.
La razón no es otra que 'Los mercenarios 2', segundo filme en la saga ideada por Sylvester Stallone para reunir a las grandes glorias del cine de acción de los ochenta y llevar a máximos históricos las proporciones de testosterona por rollo de celuloide. Ojo a la lista: Stallone, Schwarzenegger, Jet Li, Bruce Willis, Chuck Norris, Dolph Lundgren, Jason Statham y, como villano contra todos ellos, Jean- Claude Van Damme, quien ayer demostró a los fans que se agolpaban fuera del Ritz que a su edad es capaz de seguir repartiendo patadas voladoras a diestro y siniestro.
«Me encanta hacer de villano», asegura. «Primero tienes que saber qué tipo de malo eres. Stallone me dijo que era un tipo al que solo le preocupa el dinero, el reverso malvado de su personaje en 'Los mercenarios'. Desde 'JCVD' me preocupan mucho más mis personajes», admite. En efecto, desde aquel film de autor semiautobiográfico con el que regresó en 2008 tras una larga etapa en la zona oscura, Van Damme tiene entre sus mayores preocupaciones la calidad interpretativa de su cine. «Ya me lo advirtió el director de 'JCVD'. Me dijo que a partir de esa película me iba a volver mucho más selectivo, y me iba a ser muy difícil participar en una película mala. Y así ha sido».
Conviene aclarar a estas alturas que Jean-Claude Van Damme no es un cualquiera. «Yo soy un gran clásico», admite. «Siento que tengo algo especial que ofrecer tanto en la interpretación como en las escenas de acción. La mayoría de los actores de acción no pueden actuar como yo. No quiero ir de sobrado, pero he vivido mucho y he aprendido y eso se refleja cuando actúo».
Así las cosas, no esperen un tour de force interpretativo en 'Los mercenarios 2', pero sí muchos guiños al pasado, humor y grandes excesos. «Stallone me ha devuelto el amor al cine», asegura Van Damme. «Sly, como Bruce Lee, son actores que hacen el amor a la cámara. Saben cómo sacar lo mejor de sí mismos en pantalla». ¿Lo próximo? 'Soldado Universal 2', y, según él, una larga y fértil segunda fase de su carrera: «Quiero trabajar con todas las estrellas de acción del mundo».





