Los Juegos Olímpicos son un caramelo muy goloso para las cadenas que los retransmiten, puesto que, al menos durante los días de competición, se garantizan el liderazgo. El evento estrella es la gala inaugural. Solo hay que ver cuánta gente se engancha a ella. El Comité Olímpico (COI) estima que la de Londres la siguieron unos 900 millones de personas de los 7.000 que habitan el planeta. 41 millones los aporta EE UU (superando los Juegos de Atlanta), otros 23 Reino Unido y más de 5 TVE (alcanzó el 46,1% de share). El COI se embolsará este agosto algo más de 3.200 millones de euros por los derechos televisivos de estos Juegos, el doble que en los de Pekín.





