Manuel Sopena ha dedido apostar por la innovación para dar el impulso definitivo a un negocio que, con la crisis económica y, en particular, del sector inmobiliario, ha afectado a su empresa de perfilería de aluminio y carpintería exterior. La firma, fundada en 1968, prepara el lanzamiento para el último trimestre del año de dos productos pioneros, cuyos prototipos ya se han presentado en ferias especializadas y que están creando expectación entre los clientes, explica Javier Díaz, responsable de I+D. Se trata de un sistema automático de apertura de rejas, celosías o cualquier otro elemento de cerramiento de ventanas, denominado Dai System, que permite liberar las rejas mediante unos electroimanes. En su desarrollo, Sopena ha contado con la colaboración de los consorcios de bomberos de la Comunitat, cuya labor de extinción de incendios en viviendas se ve obstaculizada en muchos casos por estos dispositivos de seguridad.
Sopena prevé lanzar el producto a mediados de octubre. Irá especialmente destinado al mercado exterior, principalmente a países del Norte y Centro de Europa.
A finales de año también verá la luz un sistema de carpintería exterior con un material interior novedoso que lo hace resistente al fuego, es antibalas y antiexplosivos. Entre las pruebas de resistencia que pasó figura una en la que se simuló, a menor escala, el atentado de la T-4 de Barajas. La estructura de hormigón que se recubrió con dicho material soportó la detonación sin derrumbarse.
La firma, que tiene sede en Náquera y almacenes en Xàtiva, Crevillente. Valdemoro (Madrid), Zaragoza y Jaén, cerró el ejercicio pasado con 19 millones de facturación, que este año esperan aumentar hasta los 23. Sopena confía asimismo en alcanzar un convenio para superar el concurso de acreedores que presentó en febrero del año pasado. A principios de año logró reducir en más de la mitad el pasivo de 70 millones de euros con la dación en pago de varias naves.




