Las limitaciones a los sueldos de los directivos de entidades financieras con ayudas públicas o intervenidas por el Estado comienzan a aplicarse hoy. Las entidades que hayan recibido fondos del Frob, como Bankia, no podrán pagar a sus presidentes y consejeros delegados más de 600.000 euros al año. En el caso de las intervenidas el techo son 300.000. Con la entrada en vigor de esta medida, una veintena de directivos bancarios cobrarán 4,38 millones de euros menos este año. Sin embargo, la reforma no afecta a los directivos de los bancos que compren entidades intervenidas.



